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sábado, agosto 21, 2010

Otro artículo sobre la destrucción del paisaje y el entorno

Foto: I.N. Cadaqués, 2010
EL PAÍS
TRIBUNA: MIGUEL A. LOSADA La destrucción de las playas españolas La Ley de Costas no ha podido frenar el deterioro del litoral, que se gestiona como un espacio económico. Las todopoderosas industrias de la construcción y el turismo marcan las pautas de su uso y explotación MIGUEL A. LOSADA 20/08/2010 Más del 50% de las playas y el 70% de las dunas en la costa española están degradadas o profundamente alteradas; el 60% de los humedales que había en 1950 ha desaparecido; más del 60% del entorno inmediato de las playas de las costas mediterránea, atlántica sur y de los archipiélagos está urbanizado. Con los ritmos de ocupación seguidos en los últimos 60 años, incluidos los tres periodos de recesión económica habidos, hacia el año 2030 la totalidad de la costa española estará tocada por actividades humanas. El Algarrobico, Son Bou y la costa de Murcia son los últimos ejemplos de devastación urbanística Greenpeace informa anualmente de la connivencia de las distintas administraciones La costa es la franja marítimo-terrestre donde la corteza pasa de estar permanentemente sumergida a ser tierra firme; un paisaje complejo de múltiples colores y texturas; un organismo vivo en permanente proceso de remodelación y embellecimiento por la acción de las fuerzas de la naturaleza; el destino final de las olas y de los maremotos; una esponja que amortigua y controla sus acciones; el principio de los encuentros del hombre con el mar. El Reino de España tiene algo menos de 10.000 kilómetros de costa; calas, rasas y acantilados, ramblas y deltas, estuarios, rías y marismas, flechas, cordones y lagunas litorales, playas de arena y guijarros, dunas..., son algunas de las formas naturales que albergan ecosistemas esenciales para la diversidad biológica, que se podían encontrar a lo largo y ancho de la costa española y que formaban parte de su patrimonio paisajístico único, finito, frágil y sensible. Posiblemente, fueron las cualidades excepcionales de la costa y la tradición jurídica las que motivaron que la Constitución Española, Artículo 132.2, proclamara como bienes de dominio público la zona marítimo-terrestre, las playas, el mar territorial y los recursos naturales de la zona económica y la plataforma continental, y ordenara su regulación por Ley. La Ley de Costas, Ley 22/1988, reconoce el carácter público de la costa y define la parte terrestre de estos bienes y los integra en un concepto territorial, la ribera del mar, utilizado en el Código de las Siete Partidas por el rey Alfonso X el Sabio; además, acota, regula y administra su uso y ocupación temporal. Ella y la normativa adicional de las Comunisdades Autónomas son los instrumentos jurídicos indispensables para que el patrimonio colectivo, especialmente valioso como espacio natural de libertad, sea preservado para el uso y disfrute de los ciudadanos. La Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas y los Municipios son responsables de que así sea. El deslinde es el procedimiento que establece la Ley de Costas para delimitar el dominio público marítimo-terrestre (DMPT). Cualquier uso no común, que por su naturaleza no pueda realizarse sino en la ribera del mar, requiere de un título administrativo, concesión, reserva o adscripción. Desde el deslinde, la ley proyecta su incidencia hacia el interior del territorio, en bandas paralelas a la línea de costa, estableciendo servidumbres de acceso y tránsito y protección (limitación) frente a la urbanización, imprescindibles para garantizar la integridad física y el uso común del DMPT. Sin embargo, una parte de la costa española está en manos privadas, urbanizada, alterada profundamente o destruida. Ya en 1988, en la exposición de motivos de la Ley de Costas, se decía: "Este doble fenómeno de destrucción y privatización del litoral, que amenaza extenderse a toda su longitud, exige de modo apremiante una solución clara e inequívoca, (...) con una perspectiva de futuro, tenga como objetivos (...) la protección y conservación de sus valores y virtualidades naturales y culturales...". La realidad es que la Ley de Costas no ha podido frenar los motivos por los que fue promulgada. Desde hace una década, los informes anuales Destrucción a toda costa de Greenpeace son referencia crítica de la creación de la burbuja inmobiliaria y de las connivencias de las distintas administraciones públicas con lo que ocurre en las costas españolas. A principios de la década de los sesenta del siglo pasado, se accedía a las playas al norte de Oropesa (Castellón) hasta Alcossebre por caminos rurales, entre campos de olivos y naranjos. Formaban parte de la denominación turística de costa de Azahar. Los desarrollos urbanos de Marina d'Or y Torrenostra han transformado de forma radical la costa primitiva y han encajado el Parque Natural del Prat de Cabanes. Al norte, las urbanizaciones de Alcossebre rampan por las estribaciones del Parque Natural Sierra de Irta; ¿qué les depara el futuro al Prat de Cabanes y a la Sierra de Irta? Son Bou es una de las playas de Es Migjorn en Menorca. Sus arenas blancas, sus dunas y el humedal que a mediados del siglo pasado aún se comunicaba con el mar por varias golas son sus principales cualidades naturales. Al este reposan las excavaciones de una basílica paleocristiana, encajonadas por edificios irrespetuosos e ignorantes y levantados sobre las dunas. La reciente construcción de una carretera y un aparcamiento sobre la laguna litoral anuncia lo peor: ¿en los próximos años se urbanizarán la laguna y las dunas de Son Bou? A principios del siglo XX, entre los cabos de la Huerta (Alicante) y Palos (Murcia) dando apoyo a la Manga, se podían disfrutar unos 100 kilómetros de costa formada, en su mayor parte, por playas barrera y lagunas litorales entre pequeños tramos acantilados. Sobre aquellas se construyeron pueblos barrera de edificios barrera. Lo que fue bello ahora es lineal, monocromático y simple, sin valor ambiental; todos ellos están amenazados por la subida del nivel del mar asociada al calentamiento global. Se pronostica que, en este siglo, el mar ascenderá entre medio metro y un metro. ¿Se protegen o se desmantelan estos desarrollos urbanos? ¿Quién paga? La construcción de un hotel mastodóntico sobre el acantilado de la playa del Algarrobico, posiblemente para delimitar (colonizar) un tramo de costa "urbanizable" en las cercanías de Carboneras, ha disparado todas las alarmas. Ocupa terrenos del Parque Natural del Cabo de Gata, que alberga un entorno privilegiado donde todavía es posible el diálogo libre del hombre y la costa. Otros desarrollos penden sobre este parque natural: el crecimiento brutal de San José acosando la playa de los Genoveses y las propuestas urbanizadoras de las Salinas y la Fabriquilla. ¿Son compatibles estas ocupaciones con la Constitución y la Ley de Costas? Son solo algunos ejemplos. Si las evidencias naturales, las consecuencias y las leyes son tan contundentes, ¿por qué se sigue destruyendo el patrimonio colectivo e ignorando lo que dicen la ciencia y el conocimiento? Si en las últimas elecciones generales todos los partidos llevaron en su zurrón de promesas la sostenibilidad de la costa, ¿por qué allá donde gobiernan porfían con el desarrollo urbanístico a toda costa? ¿Dónde quedó la política del anterior Gobierno, conflictiva, sí, pero a favor de la sostenibilidad de la costa, de los derechos de más de 45 millones de ciudadanos y de un legado ejemplar, justo y solidario, y acorde con el valor ambiental de la costa española? Desde hace más de 60 años, con breves y notorias excepciones, la costa española se gestiona, principalmente, como un espacio económico donde las todopoderosas industrias de la construcción y del turismo marcan las pautas de uso y explotación, y los municipios costeros encuentran la vía de construir y mejorar sus infraestructuras y financiar sus gastos corrientes. Cuando hay desastres naturales, todos ellos son los primeros en demandar la reconstrucción y las subvenciones pertinentes. Entonces, los partidos políticos callan ante la sinrazón y otorgan. Si las leyes no son las adecuadas, se deben cambiar, pero, entretanto, se deben cumplir con tolerancia cero. El futuro es desesperanzador, pues la experiencia pasada y la realidad cotidiana nos muestran que, en el Reino de España, no se consigue manejar con inteligencia el binomio desarrollo socioeconómico y proceso evolutivo natural de la costa. La ambición personal de unos pocos y la complicidad de otros están provocando la pérdida irreparable de nuestro patrimonio y dejan un legado insostenible para las siguientes generaciones. Miguel A. Losada es director del Centro Andaluz del Medio Ambiente y catedrático de la Universidad de Granada.

martes, abril 06, 2010

La desvergüenza de los llamados ecosocialistas

Foto: I.N., 1 de abril 2010
Ayer salía en El País. Un proyecto que incluso CIU desestimó por su impacto ambiental. Una vez más, la desvergüenza de los falsos verdes que nos cogobiernan y que colaboran alegremente a la rápida destrucción del medio ambiente y del paisaje en esta "pobra, dissortada terra".
La Generalitat da luz verde a un lago artificial en el Pla de Beret El embalse tendrá ocho hectáreas y se nutrirá de un estanque natural - Baqueira usará el agua para hacer nieve artificial - "Es un atentado", dicen los ecologistas
LLUÍS VISA - Lleida - 05/04/2010 El Departamento de Medio Ambiente, cuyo titular es el ecosocialista Francesc Baltasar, ha dado luz verde a la construcción de un gran lago artificial en el Pla de Beret, a una altitud de 1.880 metros. El embalse es un anhelado proyecto de la estación de Baqueira Beret para aumentar la reserva de agua necesaria para hacer nieve artificial.
El lago será construido como una gigantesca balsa agrícola con fondo plástico que ocupará una superficie de ocho hectáreas, 4,9 de las cuales corresponden a la lámina de agua y el resto al contorno, que será acondicionado para mitigar el impacto sobre la zona. Su profundidad media rondará los 13 metros y tendrá una capacidad de más de 300.000 metros cúbicos de agua.
A pesar de que será construido sobre una depresión del terreno (ahora ocupada por humedales) para reducir los movimientos de tierra necesarios, el impacto sobre la zona será muy importante: habrá que excavar y mover unos 150.000 metros cúbicos de tierra y el embalse se nutrirá de agua de un arroyo vecino, el río Malo, y del lago Baciver, un estanque natural cuyo ecosistema ya resultó gravemente dañado en 1990 por la construcción de una presa en una de sus orillas.
Ipcena, la principal entidad ecologista de Lleida, se opone al proyecto y lo califica de un "atentado y una barbaridad" porque afecta al Pla de Beret, una de las áreas paisajísticas más bellas y relevantes del Pirineo. El lago proyectado se sitúa muy próximo al nacimiento de los ríos Noguera Pallaresa y Garona, una zona de elevada vulnerabilidad y de máxima protección por su riqueza ecológica, interés piscícola y presencia de notables comunidades de macroinvertebrados y algas. La Generalitat admite en la declaración de impacto ambiental del proyecto la existencia de especies animales protegidas o sensibles presentes en la zona, entre las que destacan el águila dorada, el quebrantahuesos, el buitre, el halcón peregrino, la perdiz blanca, el urogallo, la lechuza pirenaica, la nutria, el oso pardo, el gato montés y el armiño.
La posibilidad de fabricar nieve cuando ésta no cae del cielo es un seguro de vida para las estaciones de esquí en temporadas críticas. La mayor parte de las inversiones realizadas en los últimos años por los complejos invernales del Pirineo catalán se han centrado en mejorar su capacidad de innivación artificial.
Aurelio Bisbe, director general de Baqueira, afirma que la empresa ha sido muy escrupulosa en las cuestiones ambientales y que el impacto visual y sobre los ecosistemas será nulo. "Hemos procurado cambiar lo menos posible el terreno y que la balsa se parezca a un lago natural. Además, el agua que acumularemos en los meses de mayo y junio para aprovecharla en invierno es sobrante, procede de los deshielos", añade Bisbe. Baqueira ha solicitado también una ampliación de las concesiones actuales para alargar el periodo de captación del río Malo a los meses de mayo y junio, hecho que comportará un incremento de las dotaciones de 618.325 hasta 838.917 metros cúbicos anuales. El presupuesto de las obras asciende a seis millones de euros. Según la declaración de impacto ambiental, el lago artificial tendrá un islote en el centro que lo dividirá en dos mitades. La zona sur será más profunda y destinada al almacenaje de agua, mientras que la norte "podrá destinarse, además, a usos recreativos". Un sistema de diques y compuertas permitirá regular el nivel y la evacuación del agua. En el fondo, un gigantesco desagüe hará posible el vaciado total del embalse en caso necesario. El proyecto ya fue presentado en 2001, durante el Gobierno de CiU, que lo desestimó por razones ambientales. La Generalitat considera ahora moderado el impacto global del embalse y añade que será compatible si se aplican las medidas correctoras propuestas. La aprobación definitiva del embalse queda ahora pendiente de los informes de la Agencia Catalana del Agua (ACA) y de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el organismo responsable de los caudales de toda la cuenca. La construcción del lago artificial requiere instalar una tubería desde el lago Baciver, situado a más de 2.000 metros de altitud, hasta el aparcamiento de Orri que discurrirá a través de una zanja existente y paralela a una conducción ya existente. Desde este lugar y hasta el embalse proyectado se abrirá una zanja soterrada que seguirá el trazado de la carretera, el camino de Orri y el camino de acceso al Tuc de Maria Casteràs. Medio Ambiente asegura que el embalse no afecta a ningún espacio natural de protección especial ni a ninguno de los espacios propuestos en 2006 para formar parte de la Red Natura 2000. El estudio de impacto destaca los aspectos introducidos por la Administración catalana en la fase de consultas, como la naturalización de la balsa para conservar en lo posible los hábitats originales. La Generalitat exige que los promotores del proyecto cumplan medidas correctoras, entre ellas que se reduzcan las captaciones de agua durante el periodo invernal para garantizar un caudal ecológico, se realice un inventario de los cursos de agua afectados y se efectúen análisis de control de calidad de las aguas. La asociación ecologista Ipcena, que ya presentó alegaciones en septiembre de 2008, considera que la balsa de agua causará un gran impacto visual, paisajístico y biológico. Ipcena propone que Baqueira reduzca los espesores máximos de nieve artificial y sustituya los cañones de nieve por otros de más avanzada tecnología que consumen menos energía y agua. Como última alternativa, plantea la construcción de depósitos soterrados.

miércoles, noviembre 26, 2008

El Manifiesto y los primeros firmantes

Foto: Linda Danz@www.myspace.com/paulfairallmusic, Pond Trees, Central Park, Nueva York, 2007
Quienes quieran firmar, pueden hacerlo aquí. Si alguien olvidó poner su profesión o apellido, puede mandármelo en forma de comentario. No hagan caso de la petición de dinero de la web: no tiene nada que ver con nuestro manifiesto. Para encabezar, nada mejor que la conclusión de un artículo de Javier Marías titulado "Árboles y grosería" que me ha mandado el blogger Eph: "España es un paí­s patanesco y no de fiar cuando hay por medio cemento, polí­ticos, constructores y dinero. Y eso es lo que nos domina y define, lamentablemente, en el siglo XXI. Nuestro mayor problema, y no exagero."
Texto del manifiesto (en castellano y catalán):
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La política del Ayuntamiento respecto a los árboles y el patrimonio de la ciudad nos preocupa. El proyecto de suprimir todos los plátanos y palmeras de los parterres centrales de la Avinguda Diagonal para que pase un tranvía implica la destrucción de uno de los escasos paseos que quedan en la ciudad y sin duda el más bonito. La inminente destrucción del verde en el ya deteriorado Parc de la Ciutadella para construir un gran aparcamiento para los diputados (nuestros políticos no se deciden a dar ejemplo y utilizar el tranporte público, ni a fingir que lo hacen) nos parece injustificada. La ya aprobada tala (trasplante, en el lenguaje oficial, aunque sabemos que el índice de fracaso de esos trasplantes es del 75 por ciento, y que no se reemplaza la frondosidad arrancada, salvo en los dibujos que entregan a la prensa, como ha sucedido en la desdichada Plaça Lesseps, donde no han dejado un metro de tierra para plantar nada) de los almeces (lledoners) históricos, es decir, la destrucción de la Plaça Joaquim Folguera (para ampliar la línea 9) agravará la contaminación y el ruido. Aun sin cuestionar la necesidad (discutible) de esas infraestructuras, ¿no hay otra manera de construirlas sin destruir el paisaje urbano y empeorar la calidad de vida de la ciudad? Sant Gervasi ha pasado de ser un barrio frondoso y tranquilo, lleno de torres modernistas y novecentistas, a convertirse en una cantera ruidosa y polvorienta en “el distrito más ruidoso de la ciudad” (La Vanguardia 15/09/08), donde la arquitectura mediocre sustituye a las antiguas casas y el cemento de los parkings a los jardines interiores. Y la basura se arremolina en el suelo y en los solares sin que nadie parezca pasar a recogerla. En Collserola, la tala salvaje de las encinas centenarias para construir una nueva montaña rusa, contra la opinión de todos los partidos de la oposición y contra las 35.000 firmas de ciudadanos que se oponían, en el que era el pulmón verde de la ciudad, nos parece muy grave. La ciudad cada día está más contaminada y abocada a la sequía. Los árboles oxigenan el aire y talándolos, agravaremos la sequía y aceleraremos los efectos del cambio climático. Resulta aún más amargo que esa política municipal la lleven a cabo los partidos que se autodefinen como izquierda, incluso un grupo llamado “els Verds”. Todo esto al margen de una Ciudad Vella, un centro de la ciudad y un Eixample degradados y vendidos al turismo, y no precisamente un turismo de cultura, sino el más barato, y ruidoso, donde los hoteles y las tiendas de lujo que han sustituido a los oficios y tiendas de siempre –colmados, tintorerías, imprentas, zapateros— y a la vida de barrio contrastan con unos turistas que se emborrachan en la calle o que comen bocadillos en los bancos del Passeig de Gràcia, sin dinero para ir a los restaurantes ni comprar en las tiendas. Los abajo firmantes pedimos que se interrumpan esas actuaciones y que los trazados de las infraestructuras respeten el patrimonio arquitectónico, histórico y verde de la ciudad.
La política de l’Ajuntament pel que fa als espais verds i al patrimoni de la ciutat ens preocupa.
El projecte de suprimir tots els plàtans i les palmeres dels parterres centrals de l’Avinguda Diagonal per fer-hi passar un tramvia implica la destrucció d’un dels escassos passeigs que queden a la ciutat i sens dubte un dels més bonics.
La imminent destrucció del verd al ja deteriorat Parc de la Ciutadella per construir-hi un gran aparcament per als diputats (els nostres polítics no es decideixen a donar exemple i utilitzar el tranport públic, ni a fer-ho veure) ens sembla injustificada.
La tala ja aprovada (trasplantament, en el llenguatge oficial, però sabem que l’índex de fracàs d’aquests trasplantaments és del 75 per cent, i que no se substitueix la frondositat arrencada, excepte als dibuixos que l’Ajuntament lliura a la premsa, como ha passat a la dissortada Plaça Lesseps) dels lledoners històrics, és a dir, la destrucció de la Plaça Joaquim Folguera, per ampliar la línia 9 agreujarà la contaminació i el soroll.
Sense qüestionar la necessitat (qüestionable) d’aquestes infraestructures, no hi ha una altra manera de construir-les sense destruir el paisatge urbà i sense empitjorar la qualitat de vida de la ciutat? Sant Gervasi ha passat de ser un barri frondós i tranquil, ple de torres modernistes i noucentistes, a esdevenir una pedrera sorollosa i plena de pols (en aquests moments, el districte més sorollós de la ciutat, segons recollia La Vanguardia del 15 de setembre), on l’arquitectura mediocre substitueix a les torres antigues i el formigó dels parkings als jardins interiors. I les escombraries s’escampen per terra i als solars sense que ningú no passi a recollir-les.
A Collserola, la tala salvatge de les alzines centenàries per construir una nova muntanya russa per als turistes, contra l’opinió de tots els altres partits i contra les 35.000 signatures de ciutadans que s’hi oposaven, al que era el pulmó verd de la ciutat, ens sembla molt greu. La ciutat cada dia és més contaminada i abocada a la sequera. Els arbres oxigenen l’aire i, en tallar-los, agreujarem la sequera i accelerarem els efectes del canvi climàtic? És trist que aquesta política municipal vingui precisament dels partits que s’autodefineixen “esquerra”, fins i tot un grup anomenat “els Verds”.
Tot això deixant de banda una Ciutat Vella i un Eixample degradats i venuts al turisme, i no precisament un turisme de cultura, sinó el més barat i sorollós. Els hotels i les botigues de luxe que han substituït als oficis i botigues de sempre –colmados, tintoreries, impremtes, sabaters— i a la vida de barri, contrasten amb uns turistes que mengen entrepans als bancs del passeig de Gràcia, sense diners per anar als restaurants o comprar a les botigues.
Els sota-signants demanem que s’interrompin aquestes actuacions i que els traçats de les infraestructures respectin el patrimoni arquitectònic, històric i verd de la ciutat.
1. Isabel Núñez, escriptora
2. Salvador Foraster Rovira, llibreter
3. Antoni Clapés Flaqué, poeta i editor
4. Javier Mariscal, diseñador
5. Frederic Amat, artista
6. Patricia Gabancho, periodista
7. Eulàlia Grau Donada, artista visual
8. José Antonio Millán, filólogo y periodista
9. Manel Armengol, fotògraf
10. Lluis Maria Todó, escriptor
11. Pati Núñez, diseño gráfico
12. Jordi Bonells, escritor, catedrático universitario
13. Rosa Regas, escriptora
14. Chelo Sastre, diseñadora de joyas
15. Erika Bornay, historiadora de arte y escritora
16. Joaquim Sala Sanahuja, poeta
17. Raimon Àvila, poeta i professor
18. Lydia Oliva, experta en fotografía
19. Regina Bayo-Borràs, psicóloga
20. Àngels Ribé Pijuan, artista plástica
21. Cristian Cirici, arquitecte
22. Eulàlia Grau Donada, artista visual
23. David Cirici, escriptor
24. Glòria Bohigas, traductora
25. Yoonah Kim, artista visual
26. Colita, fotógrafa y periodista
27. Dante Bertini, escritor, dibujante
28. Hug Cirici, dissenyador gràfic
29. Maria Lluïsa Cuchillo, tècnic de vídeo
30. Alicia Núñez, interiorista
31. Elena Vilallonga, traductora
32. Eda Kibrik, psicoanalista
33. Jordi Mateu, gestor cultural
34. Javier Montalvo, profesor de Ecología
35. Martín Gallego, fotógrafo
36. Christian Martí-Menzel, agente literario
37. Marga Guasch Bertran, gestora administrativa
38. Guillermo Pfaff, artista visual (pintor)
39. Cristina Nunez, fotógrafa
40. Lluís Brau, arquitecte
41. Jose Antonio Aguirre, consultor
42. Laura Zumin, Profesora de Geografia Urbana
43. Montse Fuster, metge
44. Pepa Gasull, professora universitat
45. Iolanda Guiu, empresaria
46. Berta Gasull, músic
47. Marta Pino, traductora
48. Marta Oliver Cama, psicòloga-psicoanalista
49. Lluisa Núñez, bibliotecònoma
50. Montserrat Berges, funcionària europea
51. Ramon Balasch, comunicació
52. Meritxell Colina, assistent d’exposicions
53. Inmaculada Suárez Barral, abogada
54. Albert Buendía, Dissenyador gràfic
55. Xavier Romero, professor
56. Ma. Adelaida Waldesbuhl, traductora español-alemán-español
57. Montse Fuster, metge
58. Iñaki Casasnovas, gestor cultural
59. Ramon Martin, economista
60. Almudena García, infografista
61. Rafael Balanzo, arquitecte paisagista
62. Dolors Escoute, funcionaria
63. Maipi Esteban, interiorista
64. Cristina Moreno Duran, abogado
65. Angel Vilalta Bernet, professor jubilat
66. Raimon Corberó Fornt, jardiner paisatgista
67. Àurea Juan, llibretera
68. Jose Antonio Aguirre, consultor
69. Elisa Santos, professora
70. Bertila Ysamat, médico
71. Isabel de Villalonga, periodista
72. Berta Muñoz, restauradora
73. Àngels Sagrera i Marigó, herbolària (jubilada)
74. Antonio Cardoso, psicoanalista
75. Julio Piñel Garate, abogado
76. Carmen de Puig, Comercio
77. Jordi Carbonell, Empresari
78. Aida Segura Ribes, llibretera-cabaretera
79. Clara Checchi, traductor
80. Ana Núñez Salmerón, psicoterapeuta
81. Angela Reynolds, agente literaria
82. Julia Solans, disenyadora gràfica
83. Diana Thorimbert, estudiant
84. Juli Costa-Esteban, redactor-traductor
85. Mihoko Sugita, traductora 86. Valentín Nöel, estudiante 87. Àngela Romeu i Diaz, Jardinera i professora de jardineria 88. Ascensió Solé Puig, funcionària de justícia
89. Jordi Llobet i Martí, músic
90. Isabel Cabarrocas, moda
91. Clara Sen Campmany, gestió cultural
92. Adriana Campi, neuròloga
93. Enric Bufill Soler, neuròleg
94. Ildefonso Díaz Ruiz, blogger
95. Borja Querol Quadras, abogado
96. Josep Liz Rodríguez, ensenyant
97. Cristina Surroca, Relaciones públicas
98. Glòria Domènech Umbert, bibliotecària
99. Daniel Jiménez Schlegl, advocat 100. Carlota Andreu Serra, médico 101. Núria Solé, documentalista 102. Cristina Moreno Duran, premsa 103. Núria Baguena, cuinera
104. Isaias Fanlo, editor
105. Joan-Carles Alay i Rodríguez, arqueòleg
106. Manuel Baldiz, psiquiatra y psicoanalista
107. Juan Manuel Grijalvo, administrativo
108. Teresa Morandi, psicoanalista
109. Pilar Brea Gonzalez, coordinadora cultural
110. Aurora Gasull
111. Irene Pareja Esmandia, advocat
112. Elisa Santos, professora
113. Elisabeth Miró Coll, anticuaria
114. Salud Márquez Losada, profesora de yoga
115. Cristina Subirachs, estudiant i gràfica publicitària
116. María Amezúa, escritora, traductora
117. Idoia Aguirre, márketing manager
118. Núria Mata, psicoterapeuta y profesora
119. Jordi Diaz Callejo, Enginyer Tècnic Agrícola
120. Miquel viñals lozano, Jardiner, paisatgista
121. Marisa Salmerón, pintora
122. Jose Luis Sánchez, Auditor, censor jurado de cuentas
123. Iraia Prieto, estudiante
124. M. Carmen Tió, maestra
125. Antoni León
126. Bea Martín Peralta, Professora de llengua i literatura
127. Francisca Graells de Reynoso, Comercio exterior
128. Gema Berenguer
129. Joana Masgrau i Bartis
130. Jaime Guilherme Serrano, Delineante
131. Jordi Xandri
132. Sarah Baratta
133. Àngels Garcia Aranda
134. Mercè Compte Martínez, mestra d'adults
135. Anna de Orovio
136. Maite Aguirre Segovia
137. José Rodríguez
138. Teresa Millán
139. Àngela Bàguena
140. Rossella Niso
141. Juan Pablo Ballester
142. Ramón Fernández, abogado
143. Verònica Atienza
144. Mariona Martínez
145. Marta Jaumà
146. Ainhara Martí
147. Matts de Bloeff
148. Ana Fuster
149. Pilar Gómez
150. Marta Antonin
151. José Antonio Millán, editor digital 152. Juana Pareja Miranda, limpiadora 153. Susana Narotzky. Antropóloga 154. Abel Ramon Vidal, llibreter i escriptor 155. Isabel Lacruz Bassols, traductora 156. Mª Ángeles Lería Badell, maestra de primaria (jubilada) 157. Josep Lluís Sánchez Auditor Censor Jurat de Comptes

domingo, septiembre 07, 2008

En la prensa

Foto: Manel Armengol, As Furnas, 1999
Hoy en el suplemento "Vivir" de La Vanguardia las 3 primeras páginas están dedicadas a mostrar que Catalunya es una de las comunidades del país que menos invierte en sus parques naturales y que ese déficit está causando problemas ecológicos y paisajísticos importantes, degradación medioambiental, desaparición de especies, etc. Un especial dedicado al parque natural de Cap de Creus y titulado "Ni cap ni peus" muestra patéticamente la dejadez, el abandono y sobre todo, la falta de interés que el Govern de la Generalitat tiene por el medio ambiente. Luego la gente se escandalizará de que no llueva, del cambio climático y sus consecuencias. No sólo eso. El Govern sí manifiesta un interés constante en la creación de infraestructuras que siempre suponen la destrucción del patrimonio verde. Siempre hay que talar cientos de árboles centenarios o invadirlos de cemento, etc.
Por cierto que ayer en El País un filósofo iraní hablaba en un artículo de una Barcelona que nada tiene que ver con la ciudad en la que yo vivo, una especie de modelo magnífico de intercambio cultural y diálogo. O bien Ramin Jahanbegloo no ha venido nunca a esta ciudad y sólo ha hablado con los miembros del ayuntamiento, o bien le trajeron con los ojos y oídos tapados, incluso la nariz o le pasearon en limousina y sólo escuchó sus discursos, como me sugiere alguien.
Por suerte había también en El País de ayer un interesante artículo de Josep Maria Montaner, El derecho a la memoria urbana, donde explica que la forma de la ciudad es resultado también de la reivindicación vecinal, el conflicto y la negociación final, y que no habría que enterrar esa historia sino valorarla.

miércoles, septiembre 03, 2008

Cómo convertir el país en un desierto

Foto: I.N., Abedul en la Vojvodina, Serbia, 2007
rápidamente, sin esperar a los efectos de la sequía y el cambio climático:
Pronto, cuando queramos ver un árbol o recordar lo que era la lluvia, tendremos que cruzar la frontera a Francia o un avión a Alemania o Inglaterra.
Avui - 2.9.2008 Les obres del TGV a Girona obliguen a talar 480 arbres
S.T. Les obres de construcció del TGV al seu pas pel centre de la ciutat de Girona comportaran la tala de 480 arbres. Com a contraprestació, el gestor d'infraestructures ferroviàries Adif pagarà cinc vegades el valor de cada arbre, i aquests diners es gastaran en la plantació dels exemplars del nou Parc Central, que es reordenarà un cop acabades les obres i construïda l'estació subterrània que ha d'anar en aquesta zona. La Plataforma TAV a Girona va denunciar ahir que s'han talat 270 arbres de la zona de la plaça Europa i el Parc Central que el projecte constructor preveia trasplantar. Segons la plataforma, el projecte preveu trasplantar i protegir la meitat dels arbres d'aquest espai, però ara s'estan talant. *Cost elevat* Des de l'Ajuntament, en canvi, afirmen que s'ha valorat el cost del trasplantament i els índexs de supervivència dels arbres un cop traslladats, a més de l'esforç que comporta buscar-los una nova ubicació, i s'ha considerat que resulta més convenient talar-los, fer-ne una valoració i que Adif doni una compensació econòmica. L'alcaldessa Anna Pagans va explicar ahir que es cobrarà cinc vegades el valor de cada un dels arbres. Gairebé tots els arbres que es talaran van ser plantats els anys noranta o més endavant, amb algunes notables excepcions, com el ja famós plàtan centenari de Sant Narcís. Segons va explicar la regidora de Mobilitat, Isabel Salamanya, en el moment de talar cada arbre es fa una fitxa on es detallen l'espècie, el diàmetre i les característiques de cada exemplar, i aquestes dades s'utilitzaran per fer-ne la valoració econòmica, que encara no s'ha concretat. Tots aquests punts s'especificaran en un conveni que signaran Adif i l'Ajuntament, i que ha de preveure aquest i altres aspectes de les obres. Pagans va insistir que les obres del TGV i la construcció d'una estació sota el Parc Central comportaran la reurbanització de la zona, amb un nou parc amb nous arbres. Pel que fa a l'exemplar que ha desencadenat la polèmica, el plàtan centenari del carrer Josep Maria Gironella, que la plataforma s'oposa a deixar-lo talar, des del consistori reiteren que s'ha de treure i que es farà aquest setembre.