jueves, marzo 15, 2012
En El País, Francesc Arroyo habla de la destrucción de los Jardins Roig i Raventós
miércoles, marzo 07, 2012
Otro parque destruido; un altre jardí destruït
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Adjunto los datos de la empresa constructora y los arquitectos perpetradores de la destrucción
Data de proyecto: Febrer 2010
Promotor: Hormipresa Awarding, SL
Arquitecto: Ramón Llopart y Mª Rosa Bergadà Bartolí
Superficie construida: 1.924,00m2
sábado, febrero 18, 2012
Siguen la lluvia de cemento y la destrucción del paisaje
El barrio de Gràcia se queda sin uno de sus pocos pulmones verdes
miércoles, diciembre 14, 2011
En El Periódico de hoy
miércoles, julio 13, 2011
Carta oberta al alcalde Trias... Sobre el ginjoler
Senyor Trias
No sé si recordarà que vam coincidir en un sopar pre-electoral, en el qual vam parlar dels arbres de la Diagonal i de les places dures i del mal que l'Ajuntament anterior havia fet al patrimoni verd de la ciutat i a la manca d'oxigen i d'espais d'ombra, a l'agreujament de la contaminació i la manxa de frondositat, etc.
Jo li vaig recordar que Barcelona es troba molt per sota dels índex de verd per habitant que la OMS demana per a la salut dels ciutadans.
També que si tots els arbres haurien de ser protegits, els arbres històrics i monumentals exigeixen una protecció encara més important, l'aplicació de les normes europees, que demanen un territori lliure de construcció al voltant per a la salut i manteniment d'aquests arbres.
En aquests moments, unes obres amenacen el ginjoler del carrer Arimon, catalogat com l'exemplar de ginjoler més gran i important documentat a Europa. Cap centre social no justifica aquesta destrucció.
A més, en plena crisi econòmica i amb tots els retalls socials i de recursos, si predomina el sentit comú que vostè sempre havia demostrat, no és el moment de construir, sinó de dotar més bé els recursos ja existents.
Aquest barri -Sant Gervasi- ha estat històricament castigat pel PSC, que el considerava un feu de CIU i del Partit Popular. Nosaltres no pensàvem que vostès seguirien aquesta destrucció. Pensi que, a pocs metres, ens han destruït per sempre més la plaça Joaquim Folguera (pobre poeta), tallant els 29 lledoners de vuitanta anys, amb el pretext de la línia 9, però de fet per preservar el pàrking de la plaça dura del costat, plaça Frederic Soler, i emportant-se els fanals històrics, convertint la plaça més frondosa de Barcelona en un desert de formigó, un gran forat abandonat per manca de diners, per a la indignació dels veïns i comerciants.
Uns metres més amunt acaben de tallar tots els arbres centenaris de la part posterior de Vil·la Florida amb el pretext de fer-hi una biblioteca. Això, després d'anunciar un retall del 83% en el pressupost de les biblioteques catalanes per comprar llibres, sembla un sarcasme.
Vostè, senyor Trias, en aquell sopar, em va prometre que no tallarien arbres, que no sacrificarien els arbres de la Diagonal, que no continuarien amb les plaçes dures, que afavoririen el patrimoni verd de la ciutat.
Jo li vaig regalar el meu llibre "La plaza del azufaifo", on explicava el procès i la batalla que va assolir la catalogació de l'arbre.
I ara ens el destrueixen.
Sé que Isabel Lacruz li ha enviat alguns informes d'experts on es demostra que les obres actuals perjudiquen greument les arrels del ginjoler i que, si no s'aturen immediatament, provocaran la seva mort, en qüestió de mesos o de molt pocs anys.
Sisplau, senyor Trias, vingui a veure el ginjoler. Faci aturar les obres. Permeti que els nostres experts independents parlin i dictaminin el que cal per protegir l'arbre. No deixi que el destrueixin amb l'únic assessorament d'un professional que ja va firmar fa uns anys l'expedient erroni -confonent el ginjoler amb una espècie sense valor, i molt diferent, el Sorbus aucuparia, la moixera- per permetre construir en el terreny del ginjoler sense obstacles.
El barri li ho agraïria. La ciutat també. Seria un exemple de sensibilitat verda que canviaria la percepció que cada vegada més ciutadans tenen dels polítics.
Isabel Núñez
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viernes, julio 08, 2011
Carta a los periódicos
Foto: Las obras que amenazan al azufaifo, El Periódico, 2011
Cultura de las Mentiras
Señor Director
Ayer apareció en los medios una noticia (comunicado del Ajuntament de Barcelona) bien dudosa. Mientras inyectan hierros y hormigón que compactarán el suelo e impedirán por fuerza la aireación y la vida de las raíces de un árbol magnífico e histórico, el azufaifo de la calle Arimón, anuncian que lo regarán y le colocarán una placa. No sólo lo cierran con un muro para que no lo disfruten los vecinos, que habían pedido una plaza, sino que lo matan mientras simulan honrarlo. Por otra parte, a los vecinos nos extraña que en época de crisis y recortes sociales tan salvajes sigan construyendo con tanta urgencia y siempre llevándose los árboles por delante. Cada vez se respira peor en esta ciudad.
Isabel Núñez
jueves, julio 07, 2011
7 de julio Mi carta en El Periódico

El Ayuntamiento de Barcelona hizo los preparativos para una obra en el solar de la calle de Arimón 7, esquina Berlinès, de Barcelona, donde miles de vecinos pidieron con sus firmas que se hiciera una placita para proteger y preservar un azufaifo, el mayor ejemplar documentado en Europa. La campaña para conseguir que catalogaran al árbol y que el constructor no lo destruyera fue difícil. Nos apoyaron personalidades ciudadanas, escritores, intelectuales, arquitectos, profesionales y vecinos. Logramos que la prensa y la TV se hicieran eco. Ahora, el ayuntamiento saliente inicia estas obras en la parte baja del solar, para construir el Centre de Serveis Socials El Putget i Farró. Los expertos advierten de que si se horada el terreno, incluso en la parte baja del solar, las raíces del árbol se verán dañadas y morirá. Es un árbol que podría haber vivido otro siglo más, que sumaría a los 200 años o más que lleva allí. Muy cerca, se ha destruido la arboleda de la plaza de Joaquim Folguera con el pretexto de ampliar la línea 9 del metro (y preservar y ampliar el párking), obras hoy abandonadas con una inmensa zanja donde hubo un espacio frondoso, donde jugaban los niños y leían los vecinos. En ningún país de Europa los árboles están tan desprotegidos.
miércoles, julio 06, 2011
En El País de hoy
Foto Europa PressCalle de Arimon. Sarrià-Sant Gervasi. Barcelona. Un pequeño solar vallado con maquinaria en su interior. Los carteles señalan que se construirá un centro asistencial. En el solar hay un árbol solitario. Es un azufaifo (ginjoler, en catalán) protegido desde 2007, tiene casi dos siglos y es el más antiguo de Cataluña y probablemente de España y Europa. Expertos en horticultura afirman que la obra supondrá la muerte del azufaifo. El Ayuntamiento, responsable del proyecto, lo niega y dice que el árbol centenario no corre peligro.
Hace dos años, estuvo amenazado por otra obra. Los vecinos se movilizaron y dirigieron cartas a los poderes que habían permitido la amenaza pero podían permitir que se salvara. Y se salvó.
Una fiesta conmemoró la victoria sobre, según los vecinos, la depredación de la ciudad. El azufaifo era un símbolo para los vecinos, que se niegan a que toda la ciudad acabe cubierta de cemento. Una ciudad que el Consistorio defiende que debe ser densa porque, se supone, es más barata y ecológica. Tan densa, que acaba sin espacio para un árbol bicentenario. En Barcelona hay otro azufaifo similar, en los jardines de Joan Maragall, algo más joven, que fue protegido más de 15 años antes que el de Arimon.
Con la llegada de las máquinas al solar, los vecinos se han vuelto a poner en marcha. Se han concentrado ante el árbol amenazado y herido, según varios horticultores, ya que ha sufrido tres agresiones: Se levantó un edificio que exigió cortar parte de sus raíces; se cortaron otras al asfaltar la calle y se erigió un muro, supuestamente protector, que también le produjo heridas. La obra actual lo ataca por el único lado por el que no había sufrido aún agresiones.
En El Periódico, nuestro azufaifo
L'excèntric ginjoler, al fons, amenaçat per les obres al cor de Sant Gervasi. EDWIN WINKELS
A PIE DE CALLE
La lucha desigual del viejo azufaifo
Miércoles, 6 de julio del 2011
Edwin Winkels. Periodista
Azufaifo. Poco gente habrá escuchado este nombre. Azufaifo. Suena tan bien como su preciosa denominación biológica: Zizyphus jujuba. Más conocido es su nombre en catalán: ginjoler, que tiene también una versión castellana: jinjolero. Incluso hay un refrán en catalán cuando a un niño espabilado se le compara con su fruto pequeñito, sabroso, vitamínico y juguetón: més eixerit que un ginjol. Pero los jínjoles o azufaifos que a finales de verano empezarán a caer de este gran árbol arrinconado en la calle de Arimon, en pleno corazón de Sant Gervasi de Cassoles, comienzan a tener un sabor amargo. Puede ser su último verano, después de haber permanecido entre 150 y 200 años -su edad calculada por biólogos- en este cruce de calles estrechas y demasiadas transitadas por coches.
Hace cuatro años, en la primavera del 2007, los vecinos defensores de uno de los poquísimos oasis verdes en esta zona alta, un oasis minúsculo y semiabandonado con también dos naranjos y un olivo, creían haber salvado su azufaifo de una muerte anunciada al lograr su catalogación. «Antes había una casita, y esto era el jardín. Desde que la derribaran en el 2007, el sitio estaba vallado pero no se hacía ninguna obra. El árbol estaba bien así», me cuentan Isabel Lacruz y la escritora Isabel Núñez, dos de las férreas defensoras de un árbol que, por su escasez, es casi un monumento en Barcelona, en toda Catalunya incluso.
Partirle las raíces
3 Según el experto Xavier Argimon, en la ciudad solo hay dos de este tamaño -el de Sant Gervasi mide unos 12 metros-: el otro está campando a sus anchas en los jardines Joan Maragall en Montjuïc. En el 2002 plantaron un jinjolero pequeñito en la reformada plaza de Joaquim Xirau, al lado de la Rambla, pero en su maceta el pobre apenas ha crecido. Y en Catalunya solo consta un azufaifo más, el ginjoler de Can Mató en Regencós (Baix Empordà). Nada más.
Ahora, estos vecinos de Sant Gervasi alertan de que dentro de año y medio esta preciosidad en pleno barrio habrá muerto si siguen las obras municipales que se ejecutan al lado. Donde había la casita, se levantará un pequeño centro social. Pero como está previsto un subterráneo, se partirán por completo las raíces del azufaifo, que por bicentenarias y fuertes se extienden más de 50 metros más allá, hacia la también por obras castigada plaza de Folguera, donde desaparecieron ya los almeces.
Se llevaron un buen susto cuando vieron aparecer la maquinaria la semana pasada. Tras verse este martes al mediodía debajo del árbol, los vecinos presentan un escrito al ayuntamiento en el que piden una moratoria y nuevos estudios. «¿Por qué no han querido hacer aquí un pequeño espacio verde, que casi no tenemos?», se preguntan las dos Isabel, que ya saben más del azufaifo que el técnico de Parques y Jardines que en su informe solo mencionó un ordinario serbal común y omitió el jinjolero excepcional. Encima confundió los naranjos con limoneros.
martes, junio 28, 2011
Article de Lluís Maria Todó a El Mundo
Pobre barri
Lluís Maria Todó
Fa setmanes que volia parlar de la devastació de què ha està víctima el local on hi havia hagut l’enyorat restaurant can Massana, amb la imperdonable desaparició dels històrics arrimadors de rajola i la instal·lació d’un decorat molt banal, o del prodigiós aflorament de “frikis” a les voreres, davant dels bars, que ha provocat la llei antitabac, o del tancament de tantes botigues, bars i restaurants, que havien sigut abundants i pròspers al meu barri, en definitiva, volia parlar de la decadència de Sant Gervasi.
Però el que ha passat aquí fa unes setmanes és tan greu, tan gruixut, tan inconcebible, que deixa petites tots les altres metamorfosis locals . El que passat és que el nou govern de la Generalitat ha decidit suspendre la construcció de la línia 9 del metro, aquella que ens havia de portar de casa a l’aeroport tan còmodament, i aquesta suspensió ha tingut, està tenint i tindrà unes conseqüències absolutament incalculables, perquè l’esvoranc immens, el descomunal cràter lunar i descarnat que ocupa més de la meitat del que en altres temps havia sigut la plaça Joaquim Folguera sembla que quedarà obert indefinidament, o almenys durant un any!
M’expliquen que l’odre de suspensió de l’obra va ser tan sobtada i fulminant, que va haver-hi escenes dramàtiques entre els treballadors, que aquell matí entraven a la feina confiats i van veure com de cop les seves vides es convertien en un problema insoluble.
No sé si serà insoluble, però el que ara mateix ja és un gravíssim problema i un perill esgarrifós és la fossa descomunal que ha quedat oberta a la plaça. La gent l’evita, se n’allunya, i les botigues dels voltants ja comencen a pensar a tancar, també. Els més matiners hi han vist rates grosses com conills, el vigilant nocturn no sap fins quan treballarà, perquè fa dos mesos que la seva empresa no cobra, i la insuficiència de les tanques de protecció al voltant d’un desnivell que pot arribar a fer uns vint metres fa témer legítimament les pitjors desgràcies.
Ningú no sap per què ni els diaris, ni les ràdios, ni els canals de televisió, fins ara no n’han volgut parlar, i els veïns, la gent del mercat i els botiguers de la rodalia, ningú no entén res, ningú no sap què s’ha de fer per evitar la fugida massiva, l’ensorrament definitiu, la ruïna absoluta del que havia estat el centre vital d’un barri pròsper, agradable i prestigiós, Sant Gervasi.
viernes, diciembre 17, 2010
El Ayuntamiento, otra vez contra el azufaifo de Arimón



