lunes, noviembre 24, 2008

En la prensa

Foto: Montse Fuster, Inés, Dan y yo en el Mas du Pellier, Provence, 2008
La idea es angustiosa porque no hay vuelta atrás. Lean
El urbanismo salvaje
La superficie construida en la costa sube un 22% en sólo seis años
El hormigón se come al día unos 140.000 metros cuadrados de la primera línea - El ritmo de destrucción del litoral se ha duplicado con la burbuja inmobiliaria
RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 24/11/2008
Para ver bien la huella del urbanismo salvaje en el litoral conviene tomar distancia. Lo mejor es elevarse miles de metros, donde los satélites miden con frialdad y precisión la superficie urbanizada. Así lo hace periódicamente el Instituto Geográfico Nacional, del Ministerio de Fomento, que está terminando de analizar el censo del suelo de 2005 y cuya comparación con el último dato, de 2000, es escalofriante. Según un avance de las cifras, el suelo urbanizado en los dos primeros kilómetros de costa ha aumentado un 21,85% en sólo seis años. El ritmo se ha duplicado respecto al anterior periodo estudiado (1987-2000).
Valencia y Huelva, provincias en las que más crece el cemento (un 50%).
Medio Ambiente se ofrece a comprar todo el suelo rústico del Mediterráneo.
Hay un muro de cemento en la costa sin uso la mayor parte del año.
Carolina de Carvalho, investigadora del Observatorio de la Sostenibilidad de España, un organismo del Ministerio de Medio Ambiente y la Universidad de Alcalá (Madrid), anunció el lunes en unas jornadas sobre gestión del litoral en A Coruña que está ultimando un informe a partir de los datos de Fomento y que ya están los primeros datos. Aunque este estudio por satélite no es tan preciso como otros más recientes, tiene de bueno que ya se hizo un estudio similar en 1990 (con imágenes de 1987) y otro en 2000. El estudio, llamado Corine Land Cover, se hace en toda Europa y es la principal fuente para medir la tendencia y la evolución del urbanismo. Los datos, pendientes de las últimas revisiones, pueden variar en décimas, pero no en lo sustancial. En sólo seis años, la superficie cementada aumentó un 23% en el Mediterráneo y un 19% en el Atlántico (incluye el Cantábrico y Huelva y Cádiz). Esto significa que en seis años se construyó la cuarta parte de lo edificado los 2.000 años anteriores. Los datos de Canarias no están disponibles. El ritmo de destrucción del litoral se duplicó con respecto al periodo anterior (1987-2000). Entonces, el hormigón se comía al día 73.000 metros cuadrados, y entre 2000 y 2005, casi el doble: 140.044 metros cuadrados diarios (14 hectáreas). Aunque en el Atlántico se construye la mitad que en el Mediterráneo, también allí se ha duplicado la velocidad. Los expertos destacan que en los años 90 la construcción estuvo parada entre 1992 y 1997 y que en el periodo ahora analizado el boom fue constante. Eso explica lo espectacular de los datos. Y es que la burbuja inmobiliaria no sólo ha dejado una generación de españoles hipotecados por pisos que no valen lo que pagan sino que se ha cebado con un recurso no renovable y uno de los principales activos de España: la costa. Actualmente, el 27,5% del Mediterráneo está ya cementado, cuando cinco años antes sólo el 22% estaba construido y en 1987 sólo el 16%. Al ritmo de los últimos años, en 2071 no quedaría un metro libre en los dos primeros kilómetros de la costa mediterránea. Además, hay que tener en cuenta que la ocupación sería aún mayor si el estudio tratase los primeros 500 metros de litoral. Las costas de Valencia y Huelva, con un aumento del suelo urbanizado de alrededor del 50%, son lasque más han visto crecer el ladrillo, según el avance de los datos. Aunque el Observatorio de la Sostenibilidad no hace públicos los datos, ya ha circulado entre investigadores. En toda la provincia de Murcia, la superficie urbanizada aumentó un 58%; en Alicante, un 32%; en Castellón, un 134%, según las cifras preliminares del Corine Lan Dover 2005. Carvalho explicó en el seminario organizado por la Fundación Pedro Barrie de la Maza que España ha creado "un muro de cemento en la costa que está vacío la mayor parte del año", en alusión a las segundas residencias. En la misma jornada, el subdirector general para la Sostenibilidad de la Costa del Ministerio de Medio Ambiente, Carlos Peña, definió con sinceridad: "La costa está hecha unos zorros y cada uno va a lo suyo. Los constructores quieren edificarlo todo, los de Greenpeace, que no se toque nada y los pescadores, pescarlo todo. El resultado es lamentable". Juan López de Uralde, director de Greenpeace, afirmó que la situación del litoral demuestra que la Ley de Costas, aprobada en 1988, "no ha funcionado". "Nos explicaron que el litoral se había destruido en los años 70, cuando se cargaron La Manga del Mar Menor o Benidorm. Pero era falso. El ritmo de construcción actual es mucho mayor que entonces". López de Uralde alertó de que el riesgo ahora es que quedan millones de metros cuadrados recalificados y listos para que los construya quien tenga dinero, si puede -y se atreve-. Si no lo hace ahora, lo hará en unos años. Y puso como ejemplo que el hotel del Algarrobico comenzó a construirse en 2003 pero que fue aprobado en 1988, antes del estallido inmobiliario de principios de los 90: "Dentro de 10 años saldrá un plan salvaje y la gente dirá que eso se aprobó antes del crack de Lehman Brothers". Para preservar lo que queda de costa, Peña reveló que entre las medidas que impulsa el Gobierno está la adquisición de todo el suelo agrícola de los primeros 500 metros del litoral mediterráneo peninsular. El ministerio está dispuesto a comprar todo ese suelo pero lo hace ofreciendo precios muy bajos, sin "tener en cuenta las expectativas de revalorización, a un precio de uno o dos euros por metro cuadrado", según Peña. Medio Ambiente considera que en el litoral mediterráneo peninsular puden quedar unas 1.500 hectáreas aún no declaradas urbanizables y que comprarlas todas costaría entre 150 y 300 millones de euros, aunque el Gobierno es consciente de que la mayoría de los propietarios no aceptarán su oferta. "El plan de compra es aceptable porque no esperamos una avalancha. No podemos pagar las expectativas si alguien pretende enriquecerse, pero sí pagar a un euro el metro cuadrado y hacer una expropiación por mutuo acuerdo". Aunque no hay una partida presupuestaria específica para esta compra, Peña zanja: "No se dejará de adquirir ninguna parcela por falta de dinero. Tenemos un presupuesto de 200 millones que podemos enfocar a las compras. En el peor de los casos habría que retrasar alguna operación". Medio Ambiente ya ha adquirido así unos terrenos en el Delta del Ebro. Estos terrenos pasan a formar parte del dominio público marítimo terrestre, lo que implica que nunca podrán urbanizarse. Así se salvaría algo de costa virgen. Porque la virginidad sólo se pierde una vez. Freno a los puertos deportivos
El Ministerio de Medio Ambiente preparó en la pasada legislatura una estrategia de sostenibilidad para el litoral, en realidad un plan muy ambicioso que incluía derribos masivos y expropiaciones para preservar el litoral. El plan está encallado en la discusión con las comunidades autónomas. Entre las propuestas que menos ha gustado a éstas es la intención del Gobierno de no aprobar nuevos puertos deportivos a no ser que la comunidad afectada realice un plan integral sobre puertos. Los actuales refugios están saturados y la demanda crece, pero cada puerto altera la dinámica de la costa y siempre limpia de arena una de las playas contiguas, con las protestas que eso genera. Según Greenpeace, sólo en 2008 se han planteado 137 ampliaciones o nuevos puertos deportivos e industriales. El subdirector de Sostenibilidad de la Costa del Ministerio de Medio Ambiente, Carlos Peña, define el plan como "una propuesta de máximos" y admite: "Hemos levantado muchas ampollas y no sé dónde llegaremos". Siete siglos de ocupación
Al subdirector general para la Sostenibilidad de la Costa del Ministerio de Medio Ambiente, Carlos Peña, le gusta citar a Alfonso X el Sabio. Especialmente las Siete Partidas, el texto del siglo XIII en el que el Rey avanzó la definición de dominio público marítimo-terrestre: "Las cosas que comunalmente pertenecen a todas las criaturas que viven de este mundo son éstas: el aire, el agua de la lluvia, el mar y su ribera". Y más adelante, añade: "No se puede edificar en la ribera de modo que se embargue el uso comunal de la gente". Así suele comenzar Peña sus exposiciones y así lo hizo el lunes pasado en las jornadas sobre gestión del litoral.
Desde Alfonso X hasta la Ley de Costas, de 1988, el litoral ha sido público. Pero 20 años después de la ley, y con los estatutos de autonomía -como el catalán-, que dan más competencia en el litoral a las comunidades, y las protestas masivas sobre los derribos, muchas voces piden la reforma de la ley. El ministerio afirma que no está trabajando en ese cambio. Juan López de Uralde, de Greenpeace, opinó: "Preferiría que no se abriera la caja de Pandora, porque con la política ambiental del Gobierno no sé qué saldría".
También en El País un artículo de Jordi Portabella (ERC) proponiendo una consulta popular sobre el cambio de la Diagonal usa el eufemismo "sin renunciar a la magnífica cobertura verde" para significar que van a talar los mil árboles y plantar unos nuevos... si hay sitio en el suelo, no vaya a ser que pase como en Lesseps, desdeñando los 70 o 100 años que hayan tardado los árboles en crecer, ni la posibilidad de que no crezcan los nuevos, por la contaminación y el escaso espacio... Pero claro, alguien que contempla ese millar de árboles como "cobertura verde", lo mismo los cambiaría por hierba... Seguramente a estos polítocos no les importa que el sol caiga sobre el cemento sin más sombra que las marquesinas de los bares porque ellos no andan por la calle.
Y eso sí, la campaña laica que los autobuses de Londres van a llevar, y que aquí provocaría tiros. Se imaginan a Rouco y los suyos tolerando que en los autobuses dijera ese eslógan? There's probably no god. No stop worrying and enjoy your life." Se trata de una asociación laica que promueve una ética de respeto, igualdad, sentido crítico, dialéctica, cortesía y consideración de los otros y defiende una vida sexual sin más limitaciones que las de no hacer daño a los otros, pero que se opone a la manipulación, los estereotipos, la estrecha moral religiosa, las guerras religiosas, etc...

domingo, noviembre 23, 2008

Van lloviendo cartas

Foto: Lewis Hine, Newspaper Boy (gentileza de L. O., que me hace descubrir estas fotos)
que contrarrestan asombrosamente con la entrevista del arquitecto responsable del desaguisado de Lesseps. En esa entrevista el arquitecto se situaba por encima del bien y del mal y defendía ese horror diciendo que en diez años (como mínimo) habrá verde en la plaza y ni un solo momento se planteaba si tenían derecho él y el ayuntamiento a privar a los ciudadanos de la antigua frondosidad y quietud de esa pobre y ya terrible plaza. Hoy en La Vanguardia, otra carta
Hereu i Lesseps
Múltiples esqueles aparegudes en aquesta secció ens recorden que l'espai verd anomenat plaça Lesseps ens ha deixat per sempre. La tristesa del veïnat per tan lamentable pèrdua s'ha vist incrementada en adonar-se del tarannà barroer del seu successor, ja que el nou Lesseps, lluny de ser acollidor i unir el veïnat (tal com feia el difunt), espanta tot aquell que gosa acostar-s'hi.
Ara cal que l'Hereu es pronunciï i decideixi quant de temps més els veïns hauran de seguir guardant dol i vestint de gris intens o si, per contra, en record de l'esperit alegre del difunt i del dret ciutadà legítim, es permetrà en aquell espai desolat alguna pinzellada de color verd que apaivagui la profunda tristor i ens faci recordar l'antiga grandesa.
MARTÍ GASSIOT GARRIGA
Barcelona
Ayer, en una película de Rohmer, un personaje pedía que la pena de muerte se eliminara, "sauf pour les architectes" y explicaba la perversidad con que nos han ido sustrayendo nuestra vida de antes para convertir nuestro paisaje en un simulacro asfixiante donde todo es, como en la política, mentira.
No se pierdan el artículo de Dietario Voluble de VM de hoy, donde el escritor, que está en Saint-Nazare, dice: "Pero cuando dejo mi confortable posición en la cama y me asomo a la ventana, se me aparece en toda su siniestralidad el hormigón y la atmósfera de hierros retorcidos de la antigua base nazi y, literalmente aterrado, creo estar en mi ciudad natal viendo los ingenios antiaéreos de la plaza de Lesseps, de la Panzer Platz, como la llama Jacinto Antón."
Otro artículo tremenadmente pesimista es el de Ramón Muñoz en El País, donde cuestiona la idea de que el sistema financiero español está seguro y prevé una depresión como la del 29, con suicidios y desesperación. Habrá que preparar asociaciones de amigos sin casa y renunciar a tener libros ni ropa, por lo que a mí respecta. Espero que para entonces el movimiento okupa se haya reforzado porque los habrá de todas las edades y yo seré una de ellos, si es que no desespero como el amigo de Groucho Marx.
Los más optimistas dicen que la crisis será una forma de corregir la irrealidad, etc., y así es, el problema es que los gobiernos, sobre todo el nuestro, no parecen extraer ninguna lección ni corregir nada. Nadie contiene los precios en este país, y todo es mucho más caro que hace pocos meses, y luego se escandalizan de que baje el consumo. Ellos prefieren inyectar en el sector inmobiliario, y siguen cortando árboles y destrozando el paisaje con pretextos de infraestructuras que nadie necesita. Hacen oídos sordos a los avisos internacionales de la UE y la OCDE de que tenemos el índice de abandono escolar más alto de Europa y el fracaso escolar es igualmente alto mientras que el nivel de conocimientos sigue bajando. A nuestro gobierno no le importa: anuncia recortes en la inversión educativa, para llegar al analfabetismo completo, además de la desmemoria. No es extraño que ya no podamos salir en fin de semana sin topar con esas hordas de gente chillona que hace sus necesidades en la calle, pone los pies en el asiento en el metro, aúlla a sus móviles en una sala de espera o empuja a quien sea para pasar. Ni tampoco que la gente no sepa hablar sino hacer ruido y que acepten todos los abusos del gobierno sin pestañear, ni que los jóvenes hayan olvidado de quién era Franco y lo que pasó en este país en el siglo XX (y Zapatero se alegra).
En fin, voy a seguir leyendo artículos apocalípticos...

sábado, noviembre 22, 2008

¿Quién nos protege?

Foto: Hutong, Reading, 2007 (foto sustraída del blog del Objeto a)
Aparte de nosotros mismos, nadie. Desde luego, no los políticos a quienes pagamos para que entre otras cosas, cuiden de nuestros intereses. Ya sé que en este país, la gente tiende a creer que los políticos tienen unos derechos ilimitados entre mandato y mandato y flota en el aire la sensación de que les paga una vaga entidad paterna. Pero no es así: les pagamos nosotros con nuestros impuestos. ¿Y quién nos gobierna? Detrás de los partidos están las compañías -corporaciones multinacionales- y sus lobbies. No hay más. En España tenemos a los lobbies de los transgénicos, que nos exponen peligrosamente y sin escrúpulos (no compren piñas Del Monte, no compren maíz) los laboratorios farmacéuticos (esos que nos drogan y que no buscan medicamentos que curen sino medicamentos con efectos secundarios y que mantengan vivas las enfermedades; esos que inventan males para vender medicamentos, y dopan a niños mediante el inventado síndrome de atención) y los fabricantes de armas (que extienden las minas unipersonales por el mundo) sentados más o menos cómodamente, más o menos directamente en el gobierno y el Parlamento. Además, tenemos a la mafia rusa y napolitana, que se han repartido el pastel de la construcción llevándonos a todos a la ruina, y ahora extienden sus tentáculos a otros sectores.
Ahora, Zapatero ha facilitado la entrada de la compañía rusa Luycon en Repsol, allanando su camino en el plan de Putin (y los intereses que representa) de controlar aún más el gas en Europa. ¿Por qué? ¿Qué ganan a cambio de exponernos a todos, incluidos otros europeos a esa marea totalitaria y mafiosa que gobierna Rusia, donde nadie puede objetar ni disentir sin exponerse a la muerte o al envenenamiento terrible?
Siento no poder ser cauta ni prudente, ni tener más datos que los que leo en la prensa, pero sí tengo la desconfianza. La misma que hace a la UE anunciar que vigilará de muy cerca esa operación, que por desgracia no puede impedir.
No tengo ninguna confianza en quienes nos gobiernan. A veces, viéndolos discutir en una sesión de control del Parlamento, viendo a los del PP criticando la financiación de la cúpula de Barceló con partidas de ayuda al desarrollo y al miembro del PSOE de la comisión de ayuda al desarrollo indignarse, porque el PP siempre ha escatimado esos fondos, de tal modo que los que critican acaban invalidando la crítica por su mera trayectoria, o sus peleas por la memoria histórica, me hace pensar que todo es un teatro vacío que nos entretiene, pues ambos partidos hacen prácticamente la misma política, con pequeñas diferencias de formas y estética o estilo de superficie, pero nada más, y nos distrae del hecho de que la política fiscal, educativa y social sigue sirviendo a los intereses de la derecha y que tampoco esta vez un gobierno nos ayudará a dilucidar nuestra memoria ni a limpiar y analizar ese horrible pasado que ilegitimiza esta democracia española e impide extraer los vestigios franquistas. Le Monde recuerda que el comité de derechos humanos de la ONU conminó a España a principios de este mes de noviembre "a abolir la ley de amnistía de 1977 y tomar medidas legislativas que garanticen que las limitaciones a la persecución legal de crímenes contre la humanidad previstas por la justicia nacional no sean aplicables. Una exhortación que también ha caído en el olvido." Aquí no se hace limpieza. No es casual que en la Universidad usen para reprimir a los estudiantes una ley del franquismo. Nos distraen como si hubiera alternativas distintas y no simplemente una pelea para ver quién se queda con nuestro dinero con el pretexto de administrarnos. Esto no contribuye a consolidar ninguna democracia, ¿pero acaso a ellos les importa?
Leyendo este artículo de La Vanguardia de hoy, me pregunto una vez más: ¿Hemos pasado ya directamente a manos de la mafia rusa? Vean a quién ha tendido la mano Zapatero al permitir la entrada de Lukoil en la dirección de Repsol:
Un presunto jefe mafioso detenido en España, accionista, Zakhar Kniazevich Kalashov, considerado como máximo responsable de los doce presuntos miembros de la mafia ruso-georgiana instalada en España y detenidos en la operación Avispa, posee una "parte significativa" de Lukoil. Así consta en el escrito de acusación que la Fiscalía Anticorrupción presentó el 28 de octubre ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye la causa. Pide para Kalashov 12 años y 2 meses de cárcel, así como una multa de más de 32 millones por asociación ilícita y blanqueo de dinero. El ministerio público destaca que, amén de mantener "contactos estrechos" con la organización criminal Kutaisi, considerada la "más terrible" de Georgia, Kalashov "también poseería una parte significativa de una de las sociedades más grandes rusas de petróleo, es decir la empresa Lukoil". También señala su relación con el banco ruso SBS y subraya que en una de sus cuentas figuran cargos a Lukoil. Según el escrito de la Fiscalía citado por Efe, la organización criminal que dirigía Kalashov se dedicaba a blanquear grandes cantidades de dinero, en su mayoría procedente del juego ilegal de casinos en Rusia, a través de la adquisición de bienes inmuebles en España. Su fortuna alcanzaría la suma de 200 millones de euros.

jueves, noviembre 20, 2008

Han condenado a muerte a un amigo

Hossein Derakhssan, blogger persa que vivía en Canadá y hasta hace poco en Londres y que me visitó a Barcelona hace dos años y se quedó unos días en mi casa. Seguíamos hablando de vez en cuando por el chat de gmail y no sé si fue en julio o agosto me dijo que pensaba volver a Irán en septiembre y hablamos de una posible visita. Y ahora, de pronto, me llega la noticia de su detención y condena a muerte por ser espía de Israel, y se dice que ha confesado. Seguramente ha sido torturado. Su link está en mi blog. Su blog recibía unas 200.000 visitas al mes. Cuando estvo en mi casa le entrevistó la BBC por teléfono y unos meses después me llamaron buscándole. Era colaborador de The Guardian, Brian Whitaker escribe sobre él.
Todo esto es una locura. Me parece tan irreal. No sé muy bien por dónde empezar mi campaña para evitar algo así.

domingo, noviembre 16, 2008

El espíritu derechista; lecturas de prensa

Foto: Lewis Hine (gentileza de L.O.)
El espíritu derechista siempre predomina en este país. Ayer estuve en la manifestación de Plaça Catalunya contra el capitalismo salvaje y el coste social de la crisis financiera. Había banderas republicanas, trabajadores de muchas empresas sometidas a expedientes de regulación y despidos a mansalva, estudiantes contra el perverso proceso de Bolonia, palestinos que se solidarizaban con esa lucha, pancartas sociales. Uno de los oradores, trabajador ya mayor de una fábrica de Vilanova, habló de una crisis ideológica, e intentó recordar a los trabajadores que lo son; me recordó a aqul programa de Arte Tv titulado Où sont passés les ouvriers? que hablaba de eso, de la desaparición de conciencia de clase que lleva a mucha gente a pensar que pertenecen a la clase media y que ahora se verán empobrecidos y desposeídos sin comprender, atados y asfixiados por hipotecas y bancos. También hablaron de cómo las empresas aprovechan la crisis para sus planes de deslocalizaciones, ahorro, asfixia de los trabajadores, etc., con el beneplácito de los llamados partidos de izquierda, del gobierno nacional y autonómico, y a veces incluso con el apoyo de las centrales sindicales tradicionales.
La concentración (habría dos mil personas o mil seiscientas) era a todas luces pacífica y algo festiva, aunque triste para mí. Me recordó a una novela de Cynthia Ozick y otras que describen las primeras manifestaciones de socialistas en Estados Unidos y en Londres, la esperanza de que el mundo cambiara, y aquel espíritu alegremente naïf unido a la situación dickensiana de la revolución industrial. Ahora hay menos esperanza que nunca. Al salir de allí vimos una gran marabunta de gente que compraba y circulaba en coche, una tienda espantosa de la Gran Vía, con los escaparates llenos de osos de peluche de color rosa y azul, estaba llena con oleadas de gente. Y luego empezó a bajar cantidad de policía y L. me dijo por sms que estaba cortado Pelai y no sé cuántas calles más. Era muy extraño y había también ambulancias. La manifestación era pacífica. ¿Llevaría la policía consigo a unos provocadores violentos? Probablemente. Dice la prensa que los manifestantes intentaron protestar ante la sede del Banco de España (decía "protestar", no apedrear ni atacar) y la policía lo impidió. ¿Por qué? ¿Es ilegal protestar ante un banco? Dice también la prensa que hubo enfrentamientos: ¿los provocó la policía?
Leo que el CAC ha concedido licencias de radio a siete emisoras episcopales y una a Montserrat mientras se las negaba a pequeños grupos independientes o locales. ¿Por qué? ¿Por qué la ley de educación de Maragall beneficia a la enseñanza privada y la equipara con la pública, acentuando nuestra diferencia con los países europeos y siguiendo la tradición de CIU? Una vez más acabo concluyendo que el franquismo destruyó para siempre este país, donde la supuesta "izquierda" sólo sirve para mantener la misma política que hacen los gobiernos de derechas, y es que la izquierda en este país, como decía la psicoanalista Anna Miñarro, no abandona la actitud de víctima, y sigue sirviendo al amo.
En cuanto a la memoria, lean por favor el artículo de Benjamín Prado en El País y el de Javier Cercas en el suplemento dominical del mismo periódico. También en la prensa, un artículo interesante y reflexivo, de los que ahora más necesitamos, es el de Víctor Gomez Pin, Literatura y nihilismo social, donde critica sutilmente a Vargas Llosa y habla, partiendo de Proust -y Dreyfus planea silencioso- de la ética, el arte y el compromiso. En su blog, hace un tiempo, este filósofo asociaba el espíritu católico al capitalismo financiero citando el evangelio. No se lo pierdan.
En La Vanguardia, un lector opina de las esculturas de Lesseps. Vean la foto los que no hayan pasado por el lugar.

viernes, noviembre 14, 2008

País

Foto: No sé de quién es esta foto de Red Woods!
A veces pienso que, además de nacer en la familia equivocada, nací en el país equivocado. Hablando con un librero del barrio (muy distinto, prácticamente opuesto al librero de la calle Berlinès) me ha dicho que creía que el azufaifo "está sentenciado" y al preguntarle qué quería decir, me dice que está abandonado. Le pregunto si no ha visto que han limpiado el terreno de basuras, me dice que sí, pero que tanta batalla para qué. Al hombre no le parece bien que haya un árbol chino bicentenario, el azufaifo mayor de Europa, lleno de pájaros y rodeado de verde, convertido en bien de interés local, sombreando la calle y humanizándola, y el hecho de que no hayan construido aún en la parte de abajo, esa parte que nosotros quisiéramos también como plaza, le parece tan grave que a sus ojos, los que defendíamos al azufaifo hemos fracasado.
Luego hemos hablado de los almeces (lledoners) de Joaquim Folguera, y él está de acuerdo en que los corten porque "hay que hacer el metro". Cuando le digo que el trazado podría ser otro, me dice: "El traçat no te'l canviaran, ni ara ni mai" y me parece detectar cierto triunfo en esa derrota supuestamente mía. Lo mismo le pasa respecto a la Diagonal. Luego hablamos de Lesseps y, aunque no le gusta (a nadie le gusta, aunque muchos apoyaron lo que se estaba haciendo, engañados o no), le parece lógico que hayan suprimido el espacio para plantar árboles porque los túneles "tenían que ser más altos". Añade que en definitiva, los jardines sólo sirven para que la gente los destroce y los llene de basura. Le digo que la plaça Joaquim Folguera no está sucia ni llena de basura, pero no le basta. Yo sé que no hay educación, que la gente en esta ciudad odia mayoritariamente el entorno, tira las basuras a la calle y allí donde puede, playas, mar adentro, montaña, etc., pero me asombra que haya gente teóricamente culta que piense que, dado que van a ensuciarlos, mejor suprimir los jardines, talar los árboles, llenarlo todo de cemento. En eso coincidían exactamente con la ex gerente del distrito de Sarrià Sant Gervasi y con el equipo actual. Según ellos, la frondosidad es un peligro, puesto que provoca que la gente eche las basuras y que los delincuentes se refugien en los parques. Suerte que esa gente no manda en Londres o París o Nueva York porque ya habrían destruido los maravillosos parques que allí tienen. Esta gente prefiere el cemento y los aparcamientos, aunque no llueva, aunque haya más contaminación, aunque no haya quietud ni nada absorba el ruido ni luche contra el aire intoxicado.
Dicho esto me he ido hacia la pobre y tristemente fea Lesseps, aunque evitándola, porque tenía que llegar a la Baixada de la Glòria, una callecita extraña con escaleras mecánicas hacia el Park Güell. He atravesado ese caos urbanístico que es ya el Putxet, donde las casitas decimonónicas alternan con edificios espantosos. Supongo que yo soy ya una de esas "reaccionarias" desde el punto de vista de los arrogantes arquitectos, quienes consideran que lo suyo es siempre mejor que lo que había, y que todo se puede destruir, no importa lo que haya costado, para realizar sus ideas. Con los años, yo he aprendido a sospechar de sus ideas como de las de los políticos. Me han demostrado que el 99 por ciento de lo que hacen es peor de lo que había, y por eso ya sólo quisiera preservar. Y en cuanto a los árboles, lo he dicho una y mil veces, ¿cómo se atreven a hablar de sostenibilidad y de ahorro energético todos los que proponen talar y si acaso "ya plantaremos otros"?
Cada vez que viajo por Europa, gracias a ese trastorno ocular que me atribuye un crítico y periodista, compruebo que la mayoría de gente con la que hablo piensa como yo, y los arquitectos, urbanistas y políticos preservan los árboles y la gente no tira basuras al suelo y pide disculpas o saluda antes de preguntar una dirección. Tampoco veo gente haciendo sus necesidades en la calle. Y me sigue pareciendo impensable que talasen, como decía L., buena parte de los árboles de Hyde Park o Central Park o le Bois de Boulogne o el Jardin de Luxembourg para hacer montañas rusas, para que pasaran tranvías o ampliar metros.
Yo creo que la gente de este país es sumisa y fácil de engañar y de conformar. Les quitan la quietud, los pájaros, el oxígeno, los árboles, la sombra y les dicen que es por una buena razón, y ellos lo aceptan sin preguntarse. Si tú lo cuestionas, se asustan, te culpan del vandalismo o bien te anuncian triunfantes que fracasarás. Ya lo decía Broggi en sus memorias: Sin educación, la democracia no funciona.

martes, noviembre 11, 2008

Todo sigue siendo tan injusto

Foto: I.N. Cedros en Collserola, 2008.
Leo que la cúpula que pinta Barceló en la ONU cuesta 20 millones de euros (más de tres mil millones de las viejas pesetas) y argumentan que "se utilizó una partida de 500.000 euros de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD), lo que justificó por la contribución de esta obra de arte a la promoción de los derechos humanos y el multilateralismo..."
No es que yo sea de aquellos que cree que hay que olvidarse de la cultura cuando hay vacas flacas, pero sí que creo que debería prevalecer el sentido común, el sentido de la proporción, y no ofender a nadie. No puede ser que no haya dinero para la investigación (se ha reducido drásticamente, por ejemplo la financiación en nuevas tecnologías, energías alternativas, etc.), que no haya dinero para hacer cumplir Kyoto (como si el cambio climático se detuviera con la crisis), que no haya dinero para invertir en la paupérrima educación pública (justamente la vía necesaria para salir del hoyo al que nos ha llevado invertir sólo en cemento), pero sí haya 20 millones de euros para esa cúpula y que perversamente nos digan que forma parte de la ayuda para el desarrollo.
Sigo leyendo que la ayuda a las empresas debería hacerse con condiciones, y sin embargo nadie dice nada de los bancos. Nadie dice nada de que ayudemos a los altos ejecutivos de los bancos a seguir cobrando sus sueldos obscenamente altos, a repartir dividendos entre los grandes accionistas y patronos. Aquí sólo Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, se baja el sueldo, y es criticado por otros, porque les pone en evidencia.
Hoy en toda Europa se celebra el armisticio de la I Guerra Mundial y en España, como siempre, cada año se pierde la oportunidad de reflexionar y recordar sus propias guerras, su historia. Una amiga estaba casualmente en Perpignan y me ha dicho que los minutos de silencio han sido absolutos e impresionantes, y ver a todos los brigadistas con sus boinas y la banda de música tocando. Cada año, ellos recuerdan y piensan en lo que ocurrió. Cada año, nosotros renunciamos a recordar y a pensar en ese pasado reciente, que destruyó este país para siempre en tantos sentidos. Ya lo dijo María Zambrano, que España había renunciado a hacer historia y a hacer filosofía, había renunciado a pensar. ¿Y por qué? Porque la propia identidad de España se construyó sobre el genocidio y la exclusión.
He visto que por lo menos, José Vidal Beneyto (en una carta al director) apoya el esfuerzo de memoria, responsabilidad y exhumaciones de Garzón (y cinco magistrados de la Audiencia consideran irregular el haberlas detenido: eso suena esperanzador, aunque los recursos serán lentos). Lo dice muy bien Vidal Beneyto: para mí es una vergüenza que haya gente de "izquierdas" que no se dé cuenta de que ese esfuerzo es necesario y loable.
Copio aquí la carta de Vidal Beneyto:
Obligación de memoria JOSÉ VIDAL-BENEYTO 11/11/2008 Los que hemos accedido al ambiguo privilegio de seniors, sabemos lo difícil que es hoy asumir sin traumas las servidumbres de la edad, o, más sencillamente, ser y vivir como viejo. No es que antes ser mayor fuera sólo una condición destinada a la veneración y a la gloria, pero ahora las voraces urgencias de poder y dinero y la glorificación social de la juvenilidad confirman a los maduros en su decrepitud individual, los condenan a la inutilidad colectiva. Y si no que se lo pregunten a tantos compañeros en años y en amistad a quienes han desposeído de todo, dejándoles como único destino morirse de asco y de olvido. ¿Verdad, admirado Isaac Díaz Pardo? Claro que la edad no perdona y la inevitable fragilidad del yo siempre penosa se traduce con frecuencia en reblandecimiento de las convicciones, en involución ideológica. A ella se deben los reniegos de algunos luchadores contra el franquismo, que descubren que todos fuimos iguales en los desmanes cometidos, que fechorías hubo en los dos bandos. No, no fue así. Sólo cuando la sublevación militar y sus aliados nazi-fascistas quisieron poner fin a la legalidad republicana se produjeron excesos en su ámbito. A recordar el sentido y el combate democrático de la República nos hemos comprometido bastantes españoles de entonces. Atacar la necesaria labor del juez Garzón de indagación de la identidad de los muertos del franquismo, avalada por el Comité Pro Derechos Humanos de las Naciones Unidas, es alinearse con el reaccionarismo hispano de siempre. El libro Tres muertos de la democracia, de próxima aparición, presenta la vida y la muerte de tres luchadores ejemplares -un socialista, Antonio Amat; un comunista, Vicente Cazcarra, y un libertario, José Martínez- que no cupieron en el posfranquismo, y nos señala, desde nuestra obligación de memoria, que la democracia en España sigue siendo un proyecto, en buena medida, incumplido.

sábado, noviembre 08, 2008

Más sobre los árboles

Foto: I.N. Pati en Collserola, 2008
El otro día volví a pasar por la destruida plaça Lesseps. Me dieron escalofríos de pensar que pronto tendremos lo mismo en la plaça Joaquim Folguera y cada vez que salgo del metro o la atravieso para cogerlo, miro esos magníficos almeces (lledoners) preguntándome qué podría hacer para salvarlos de la condena. El tiempo se acaba. Las obras, que ya han excavado los alrededores y han destruido una o dos placitas verdes talando salvajemente junto a la fea ronda del general mitre (Escipió y Homer), están anunciadas para enero. Para eso siempre hay dinero, aunque no lo haya para las escuelas.
Hoy en La Vanguardia alguien se queja, tal vez porque viene de fuera y tiene otra mirada. Yo aún no me he recuperado del intercambio de emails con un arquitecto joven que me habló de la tala de los árboles de la Diagonal como si se tratase de quitar unas sillas y poner otras. "Se cortan y se ponen otros". Qué extraña idea de la sostenibilidad, la sequía, el cambio climático, el ahorro energético, la oxigenación. Qué les importa a ellos que los árboles hayan tardado cincuenta o cien años en crecer. "La Diagonal tal com és ara és una merda", me dijo. A mí me horroriza el tráfico, pero la Diagonal me parece magnífica. Esa arrogancia de los arquitectos ha llevado a destruir en Sant Gervasi todas las casitas decimonónicas para construir engendros baratos de falso lujo. La mima arrogancia que cubrió el lugar de los fusilamientos del Camp de la Bota con el vacuo Fòrum, y que ahora lleva a Ghery a construir un Museo de la Tolerancia sobre el antiguo cementerio musulmán en Israel.
Copio aquí la carta de Lesseps de La Vanguardia. Comparto su sentimiento y sus interrogaciones. A mí no me parece ninguna tontería (a diferencia de los que califican nuestras batallas verdes de algo nimio), sino una voluntad de hacer negocio sin límites a costa de nuestra vida cotidiana, de la quietud, del oxígeno. Por cierto, firmad aquí (pero con nombre y profesión, por favor, y no hagáis caso de esa petición de dinero, que no es nuestra) si queréis evitar que corten los árboles de la Diagonal, Joaquim Folguera, el Parc de la Ciutadella...
RIP Lesseps ROSE M. SKERPAC - Barcelona. El gran pulmón verde llamado plaza Lesseps ha muerto de cáncer de hormigón. Aquel agradable oasis de verdor donde los jubilados como yo disfrutábamos con la compañía de niños jugando y pájaros cantando ha desaparecido para siempre. Como si se tratase de un gran camposanto, grandes lápidas de gris hormigón tapizan en la actualidad espacios antaño dominados por el verde, convirtiéndolo en un lugar desapacible y siniestro que más que invitar, ahuyenta a quienes buscamos en medio del caos de la gran ciudad rincones para la serenidad y el sosiego. ¿Por qué en los nuevos espacios públicos se prescinde del gran arquitecto llamado naturaleza y se recurre de forma sistemática al artificial hormigón? ¿A qué se debe este empeño para expulsar de la ciudad el color verde? Estas son preguntas que nos hacemos muchos ciudadanos que, como yo, vemos como nuestro barrio ha quedado empobrecido con la desaparición de aquel gran espacio verde. ¡Descansa en paz!

miércoles, noviembre 05, 2008

(Norte) América

Foto: I.N., Pino piñonero, Pinus pinea, Collserola, 2008 (árbol identificado por gentileza de Black Adder)
En primer lugar, he sentido alivio de que no haya ganado el horrible tándem McCain-Palin. Aunque todo sea un teatro para distraernos del hecho de que el statu quo no cambiará, de que los pobres serán cada vez más pobres, las clases medias irán disminuyendo su poder adquisitivo y las grandes fortunas crecerán, y los fabricantes de armas y los laboratorios y los alimentos transgénicos y la comida basura seguirán imponiéndose sobre nosotros, inventando enfermedades para vender sus fármacos, maquillando los estudios para ocultar sus perjuicios, creando deliberadamente efectos secundarios que fomentan el consumo de medicamentos, etc., etc., no podemos negar la fuerza de lo simbólico.
El hecho de que un afroamericano llegue a ser presidente de Estados Unidos, donde el racismo y la lucha por los derechos civiles ha sido históricamente tan dramática e importante no puede desdeñarse. Y es inevitable sentir cierta emoción al ver a la gente celebrándolo en las calles de Harlem o de Chicago, escuchando la parte del discurso de Obama que nos gustaría que fuese verdad: This is the genius of America, that America can change... (cito de memoria) that the strenght of America doesn't come from the arms but from ideals and democracy..."
La otra parte, esa mano tendida a McCain y esa aproximación parece una coartada para no cumplir sus promesas de cambio. Y aun así, sabemos que Obama ni siquiera se ha posicionado contra la energía nuclear, contra la pena de muerte, contra la ley de posesión de armas... Y sabemos que quienes le financian son los mismos de siempre. Y que Obama no ha abordado siquiera en su campaña la necesidad de un cambio económico y social, de políticas sociales para corregir las desigualdades...
Por tanto, la esperanza de cambio es muy pequeña, y pese a todo, ahí está, y también, la visión de toda esa gente en la calle obliga a pensar en la fuerza potencial de lo que en inglés significa el pueblo (término que ya suena a manipulación) y la gente en una misma palabra, y es eso lo que conmueve, pensar que podríamos exigir a los políticos, que podríamos rebelarnos, que podríamos cambiar las cosas... aunque sea prácticamente imposible, no está mal recordar ese hecho simple de la fuerza numérica de todos los que no representamos intereses de grandes corporaciones, ni lobbies, ni grandes fortunas.

martes, noviembre 04, 2008

Hace mucho que no escribo aquí

Foto: I.N., Araucaria australiana, Collserola, 2008
Hoy, mientras espero que NO gane (que pierda estrepitosamente) el horrible tándem McCain-Palin, y no porque crea en Obama (sé que nada cambiará para los pobres de EEUU, ni nada cambiará en Oriente Medio, ni nada sustancial cambiará de verdad, ni siquiera en medio ambiente, transgénicos, etc., tal vez sólo cambie la beligerancia exagerada internacionalmente, las formas), sigo escandalizada de que las instituciones financieras de este país no decidan públicamente suspender el reparto de dividendos ni recortar los sueldos de los altos directivos, como sí ha hecho algún banco alemán y como mandaría el sentido común y la mínima ética. Pero aquí no predomina ninguna de esas dos cosas y simplemente nos exigen a los ciudadanos que contribuyamos a los dividendos y generosos sueldos de esos directivos que se burlan de nosotros. Todo esto es obsceno, como dijo ayer un librero.
Me ha alegrado ver, eso sí, la bandera republicana de Azaña, y a C.A.M. en la foto con ella. Una amiga me pregunta: "¿La veremos algún día como bandera oficial?" Yo le he contestado: "Ojalá". Siempre he sido republicana, siempre me ha parecido mal la monarquía que nos impuso Franco con ayuda norteamericana y que nunca fue legitimada democráticamente, siempre me ha parecido mal la desmemoria sobre la conducta del rey en el 23 F, y estos días, las declaraciones de la reina, desautorizando toda la política del partido que gobierna (y ellos humillándose inexplicablemente para defenderla), ironizando sobre la libertad de expresión (que le desagrada y sin duda querría limitar), expresando su irritación por la voluntad popular (que en Grecia significó el fin de la monarquía), además de su visión -de extrema derecha- de cuestiones como la igualdad entre hombres y mujeres o el origen del universo, en fin, todo eso refuerza aún más mi deseo de que algún día esa familia tenga que irse como ya se fueron sus antepasados, y que se hicieran públicos sus negocios, como ahora ha pedido ERC (en pocas cosas coincido con ellos), y que volviéramos a ser una república, sin tener que mantener a todo lujo a una familia que permaneció impertérrita mientras el dictador condenaba y ejecutaba sentencias de muerte.
En cuanto a la crisis, hay distintas valoraciones sobre lo que se nos viene encima, todas negativas, pero con distinto grado e intensidad. A mí me llegan mensajes y artículos apocalípticos y me defiendo diciéndoles que prefiero no sufrir por anticipado y aprovechar el tiempo que me quede antes de volverme indigente y vivir en un país de miseria, con los ricos parapetados en fortalezas y bandas de skins quemando a los indigentes, guerras del agua y todos los peores escenarios que se puedan contemplar. Yo prefiero limitarme a lo combativo y crítico y disfrutar de lo que ahora aún tengo. Me parece mal que no haya dinero para cumplir con Kioto, no haya dinero para investigar, no haya dinero para la educación ni la limpieza de las ciudades, y tengamos que donar nuestros impuestos graciosamente a los banqueros, mientras pagamos precios usurarios por la comida y los productos de necesidad básica.
Hay una convocatoria de manifestación el 15 de noviembre que he recibido de distintas fuentes. No les falta razón a los que lo escriben. Dice así:
Tod@s a la calle el 15-N: La crisis que la paguen ellos El próximo 15 de noviembre se reunirán los líderes mundiales para preparar un nuevo plan contra la crisis. Salvar de la crisis a los bancos de Estados Unidos ha costado 700.000 millones de dólares; !! 5 veces más de lo que aprobó la ONU para alcanzar los Objetivos del Milenio !!. Y las ayudas europeas son aún mayores. ¡¡¡¡Es una vergüenza!!!! En España el gobierno le da 100.000 millones de euros a los mismos bancos que están desahuciando a muchas familias por no poder pagar la hipoteca. Hace meses miles de personas salimos a la calle por una vivienda digna y ya advertíamos del peligro de la burbuja inmobiliaria. Ahora que ha estallado ¿la vamos a pagar nosotr@s? Durante años se han forrado y ahora anuncian despidos, recortes salariales, cierres de empresas, "aparcar" el protocolo de Kioto… Está claro que los grandes partidos gobiernan para la banca y que los grandes sindicatos no van a rechistar ¡Si hasta los han felicitado los banqueros y empresarios! Solo la gente de a pie podemos denunciarlo. Privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. ¿Se creen que somos tontxs? ¿Lo vamos a permitir? Claro que no. El próximo sábado, 15 de noviembre a las 17:00 horas saldremos a la calle en todas las ciudades. Tenemos tiempo y capacidad suficiente para difundirlo y organizarnos. Da igual si invitan a Zapatero pero nosotrxs tenemos que colarnos en esa Cumbre... En Barcelona: Plaça Catalunya.

jueves, octubre 23, 2008

Memoria histórica, legitimidad

Foto: ? Monumento a mi único antepasado ilustre con el que puedo identificarme, don Nicolás Salmerón, que dimitió de la presidencia por no firmar una pena de muerte.
Foto: ? Monumento a mi único antepasado ilustre con el que puedo identificarme, don Nicolás Salmerón, que dimitió de la presidencia por no firmar una pena de muerte.
En El País leo este atinado artículo de Jordi Gràcia sobre la iniciativa de Garzón, y me resulta un alivio tras leer en La Vanguardia un artículo completamente desatinado e inexplicable de Pilar Rahola, por no decir vergonzoso; parece mentira que ni siquiera la muerte de su antecesor Carles Rahola le haya servido para comprender que al margen del trabajo necesario de los historiadores, la Justicia tiene un deber simbólico con las víctimas y con el país entero, y que la impunidad y el olvido, la imposibilidad de enterrar a los propios muertos ni de recobrar su dignidad, la negación de la memoria y la renuncia a hacer justicia están en la raíz de los males de este país, en su ignorancia y en su mala salud mental. TRIBUNA: Franco, en los calabozos de la conciencia JORDI GRACIA 22/10/2008 La iniciativa de Garzón quizá no tenga porvenir jurídico, pero sí gran alcance simbólico El del crédito es un asunto tan inestable que parece que ahora las mismas empresas que lo disfrutaron han dejado de hacerlo de la noche a la mañana. Pero hay un tipo de confianza que siempre ha sido más difícil de ganar porque su territorio es difuso y casi imaginario; el valor de lo simbólico se sostiene no se sabe bien en qué pero opera de una manera decisiva, casi primordial. Y quizá el mérito mayor de la iniciativa del juez Garzón ahora, 70 años después de la Guerra Civil y 30 después de la muerte de Franco, estriba en su dimensión simbólica y no tanto en su capacidad operativa para hacer una justicia que ya no va a pagar nadie, porque los culpables están todos muertos y sus delitos presumiblemente prescritos. Lo recordaba una carta publicada en este periódico el pasado domingo, que concluía que es un derroche de tiempo y dinero de la justicia española el ocuparse en localizar y exhumar fósiles de acuerdo con la voluntad de sus descendientes. No le falta razón. Las aperturas de hoy parecen dejar en un segundo plano las exigencias de orden sentimental, ético o espiritual, aunque la demanda de los descendientes de los fusilados en las cunetas no va más allá, en casi todos los casos, de la restitución de la dignidad o la aspiración más rasa aún de saber dónde fue tirado el cadáver de un abuelo o de un tío. Sin embargo, mi conclusión ante el mismo razonamiento es la contraria. La dimensión que importa en este caso es simbólica y el objetivo último cumple con la lógica democrática: el contundente e irreprochable enjuiciamiento de una sublevación que rompió la baraja democrática y metió de bruces al país en una guerra civil que no existía antes del 17 de julio de 1936 a pesar de los disturbios, las violencias callejeras o los enfrentamientos armados. El valor simbólico de esa iniciativa está en sacar de la cabeza de cualquier incauto, de cualquier joven desinformado e impresionable, de cualquier heredero o descendiente de familias franquistas, la menor duda sobre la ilegitimidad de un alzamiento. Pero la causa de Garzón va más allá: imputa también un plan de exterminio que no se aborta o se detiene con el final de la guerra, sino que se extiende bárbara y metódicamente durante los muy largos y sangrientos años de la posguerra, no sólo con la impunidad del poder político militar sino con la complicidad de la judicatura y la Iglesia, para empezar y como mínimo. Tuvo que recordarlo Ridruejo en 1962 -y Ridruejo había sido uno de los sublevados de 1936-, así que sabía muy bien de qué hablaba cuando hablaba de una Iglesia de la Victoria que "olvidaría censurar los abusos de la violencia, la inmoralidad económica o el despojo de los derechos más comunes", además de haber actuado tras la guerra "sin resolución para intentar la mitigación de la violencia ni para cortar después la carrera de los abusos". Y eso que Ridruejo era entonces, y siguió siendo después, católico practicante, aunque intransigente con la Iglesia franquista. De la misma manera en que hemos vivido 15 años de transición sin que nadie diese un duro en público por la versión franquista de la guerra y de su propia dictadura, en los últimos lustros hemos vivido social y mediáticamente una rehabilitación indecorosa de esa versión. Carece del menor crédito político, intelectual o historiográfico y, sin embargo, ha sido difundida con denuedo en libros y radios y periódicos, y ha sido respaldada explícita o implícitamente por los sectores más irresponsables y reaccionarios del Partido Popular. El castigo electoral está siendo largo para el PP, pero quizá ahora convenía restituir el crédito íntegro para la versión democrática sobre la guerra y la dictadura. El juez Garzón ha entendido útil esa iniciativa, no para hacer juicios a la historia, ni para enmendar la plana a nadie, sino para fortalecer simbólicamente la asediada interpretación racional y más justa del origen de la guerra y el aplastamiento de la Victoria. Hoy, además, puede contar con una minuciosísima e irrefutable información sobre los campos de concentración, sobre los asesinatos programados, las persecuciones de civiles, las represalias privadas y los desmanes practicados en la primera década larga del régimen. Sólo tendrá valor simbólico pero es seguramente el que importa para que aquellos que vieron en la Segunda República la madre de todos los males entiendan con más ecuanimidad y justicia histórica qué pasó entonces y cómo fue la victoria de los sublevados. La fortaleza de la democracia no necesitaba esa iniciativa de Garzón. La necesitaba esa suerte de capital simbólico que es atreverse a respaldar de frente la verdad histórica cuando está en riesgo de descrédito. Y el mejor modo, en 2008, es que Franco vaya haciendo compañía en los calabozos de la conciencia a su admirador confeso Pinochet, y por una vía directa. Es decir, a través de su imputación como responsable de insubordinación política y militar contra el poder surgido de las elecciones de febrero de 1936. Los insolventes éticos e historiográficos tendrán así algo más estranguladas las líneas de crédito. Jordi Gracia es catedrático de Literatura Española de la UB.

sábado, octubre 04, 2008

Dos posiciones ante la crisis

Foto: I.N., Palmeras en el puerto, Palma, 2008
No me convence este primer artículo y me gustaría preguntar a mis amigos economistas qué opinan. No es sólo el catastrofismo; es obvio que este hombre tiene razón cuando dice que la crisis será larga y mucho peor de lo que es ahora. Pero no me gustan varias cosas: que parece que no tenga ideología (y la tiene, puesto que su determinismo es útil a determinados intereses), que dé fechas tan precisas y no las justifique ni argumente (en vez de economista parece astrólogo, pero sin encantamiento), que venga a decir que se haga lo que se haga todo será terrible y luego resucitará mágicamente: si es así, que nos diga cuáles son las leyes matemáticas que lo propiciarán. Y su idea de que al final desaparecerá el Estado y gobernarán (aún más!?) las grandes corporaciones parece que se ajusta a su mal disimulada ideología. Yo prefiero al mismo Jean Luc Gréau, que copio más abajo, en verde, y sí proponía cosas, o a Vicenç Navarro. Pero pongo aquí a este profesor (pese a ese castellano defectuoso, fallida en vez de quiebra, la manera como, se ha de hacer... etc ¡Debería traducirse!) a ver si alguien con cultura económica o política opina:
"En 2010 empezará la crisis de verdad y será brutal, terrible" El catedrático de Estructura Económica de la Ramon Llull augura que la recesión durará diez años David Ruiz Barcelona 03/10/2008
Santiago Niño Becerra, nacido en Barcelona hace 57 años, es un hombre que habla claro. Catedrático de Estructura Económica, es profesor en la Facultad de Economía IQS de la Universitat Ramon Llull. Considera que la situación económica mundial va a ir "tendencialmente a peor" en los próximos tres años y que todas las medidas que se están aplicando no van a servir porque responden a un viejo manual que ha quedado obsoleto. -¿Estamos ya en crisis?
-No, que va. Yo diría que estamos en "precrisis". La crisis empezará a mediados de 2010. Pero es que, además, lo que viene ahora y lo que vendrá no se parece en nada a lo que vivimos en 1993 o en el 2000. Esto es otra película, es una crisis sistémica. De parecerse a alguna cosa, se parecería al "crack del 29".
-¿Por qué es una crisis sistémica?
-Porque la manera como está funcionando el sistema se tiene que cambiar. En 1993 hubo un problema, se inyectó dinero en forma de crédito y se acabó. En 2000, lo mismo. Ahora no. Aplicamos un manual viejo que ya no funciona. Se han agotado las herramientas que se pusieron en marcha como el hiperconsumismo, el hipercrédito o la hiperdeuda y pasamos a otra película...
-¿Cuándo empezó esta "precrisis"?
-En septiembre de 2007 cuando se manifestó el problema de las subprime.
-¿Y hasta cuándo durará?
-Se alargará hasta junio o julio del año 2010. La tendencia dentro de este periodo será a peor. Esto no significa que un día la bolsa suba o que otro baje. En 2010 empezará la crisis de verdad. Caída "a plomo" hasta mediados de 2012. Habrá un hundimiento a nivel económico, y será a nivel mundial.
-¿Qué pasará a partir de 2010?
-Durante el periodo 2010-2012 el nivel de la caída será brutal, terrible. Habrá economías que sufrirán muchísimo, por ejemplo la española, la alemana, la estadounidense o la china. Habrá un periodo de estancamiento hasta 2015 y, a partir de ahí, comenzará un periodo de recuperación muy lento hasta 2018-2020. Estamos hablando de una duración de 10 años, similar a la "Gran Depresión" norteamericana de la década de 1930. -¿El capitalismo ha llegado a su fin?
-El colapso del sistema capitalista aún no se ha producido. Los sistemas tienen una vida de 250 años. El capitalismo empezó entre 1815 y 1820 y terminará más o menos en 2070. Lo que ahora vivimos es una crisis de ajuste, como ocurrió en 1929. Las características del capitalismo no cambiarán pero el ajuste que se hará será muy importante. -¿Cuáles son las posibilidades que tenemos para capear el temporal?
-Nada. Esto ha de pasar. Es inevitable.
-¿Pero los ciudadanos no tienen ninguna opción para intentar salir menos afectados?
-Yo siempre recomiendo que si alguien tiene deudas, que no se endeude más. Quien no tenga, que no se endeude y si una persona tiene deudas y dinero ahorrado, que lo dedique a reducir deuda. Otra cosa es que, antes de comprar nada, la gente se pregunte si realmente lo necesita. Que calculen muy bien cuales son las expectativas de sus ingresos y adapten el gasto. Lo que no sea necesario, no es importante.
-¿Habrá muchas empresas que puedan aguantar esta situación?
-No, habrá cierres en cascada. La evolución será cada vez a peor y, a partir de 2010, se acelerará.
-¿La culpa es de los bancos y las inmobiliarias? -La culpa no es de una persona o de un grupo de personas. Las medidas que se han tomado han llevado al desastre. Pero si estas medidas no se hubieran tomado, no se hubiera crecido como se ha crecido. Y todos hemos estado muy contentos de crecer así.
-¿Habrá bancos que quebrarán?
-Sí, pero aunque un banco haga fallida no pasa nada. El problema es que, dentro de un escenario como el actual, que un banco caiga supone un torpedo a la confianza. El sistema que hemos montado no está atado con cables de titanio, está unido con algo tan intangible como es la confianza que, cuando se rompe, ya no se puede reparar.
-¿Es una buena decisión que los Gobiernos usen dinero público para salvar a las empresas?
-No servirá de nada. Se tiene que hacer porque el modelo dice que es lo que debe hacerse. Esto sirve para tapar un agujero, pero se abrirá otro. Estamos hablando de cifras tan brutales que es imposible tener dinero suficiente para tapar todos los agujeros.
-¿Cómo sabremos que estamos saliendo de la crisis?
-La recuperación se percibirá en el ambiente. El primer síntoma de la recuperación vendrá hacia 2012 porque no iremos a peor. El segundo signo será que algunas personas empezarán a hacer cosas.
-¿El resultado de esta crisis será la aparición de una nueva potencia económica?
-Yo opino que la figura del Estado irá a menos y que las grandes corporaciones tendrán más fuerza. Creo que General Electric es la primera corporación del futuro, es un caso a estudiar. En el futuro habrá más eficiencia, orden, aprovechamiento,…
-¿Grandes corporaciones como las de la película "Rollerball", que planteaba un futuro en el que las grandes corporaciones controlaban el mundo?
-Sí, eso mismo.
ENTREVISTA: ALMUERZO CON... JEAN-LUC GRÉAU "Los economistas han traicionado a la realidad" OCTAVI MARTÍ 02/10/2008 Vive en Montmartre pero la cita es en el centro de París, en Marais. Comemos en la terraza pues, aunque ya hace fresco, nos ahorramos el zumbido de la música de fondo. Lleva un traje oscuro y -previsor- un jersey de lana por encima de la camisa. Jean-Luc Gréau nació en Argelia hace 65 años. Entonces el país era francés pero dejó de serlo cuando él cumplió los 18.
"En 1962 llegamos a Montpellier. Y allí cursé mis estudios. La ciudad nos acogió bien". Ningún trauma de pied noir, de colonizador que desentona en la metrópoli. Y enseguida trabajó en la patronal. Como economista. "Durante 27 años he estado dedicado a presionar a los diputados franceses. Había que asesorarles en materia económica. Y defender nuestro punto de vista, claro". Que era el de un estricto liberal.
Su premonitorio libro sobre la crisis le ha puesto en órbita en Francia Pero eso es ya un pasado remoto porque hoy, convertido en autor de éxito y subido a los púlpitos de opinión gracias a La trahison des économistes (La traición de los economistas), un bombazo en plena crisis, se ha descubierto como un intenso orador que no presta demasiada atención al menú. La ensalada se aburre en el plato y el salmón a l'unilateral se queda frío. "Hace mucho que dejé de confiar en la capacidad autorreguladora del mercado. Lentamente. Primero Nixon abandonó la garantía del llamado patrón-oro. Luego vinieron Reagan y Thatcher, la desregulación y la venta del patrimonio del Estado. El paro y la miseria se hicieron endémicos. Los ricos lo eran cada vez más y la parte del salario cada vez es menor en el coste final de un producto". Sus dos primeros libros fueron tan minoritarios como premonitorios, pero el tercero llega en el momento adecuado y se vende como rosquillas en un país ansioso de explicaciones. "Lo que yo defiendo, antes era inaudible". Porque la crisis le ha conferido una autoridad que antes monopolizaban esos "economistas traidores". ¿A qué? "A la realidad". Él es una excepción en un contexto donde domina el discurso no intervencionista: proteccionista, contrario a la moneda única y defensor del Estado. "No creo que Europa tenga que ser proteccionista respecto a EE UU o Canadá, pero es absurdo que no lo sea frente a China, Corea o Ucrania". Gréau pone el dedo en la llaga: los intercambios son desiguales cuando en un país existe protección social y en el otro no, cuando en uno los salarios son altos y en el otro miserables. La crisis actual, dice, es el final de un proceso de financiarización de la economía. "Hoy el consejo de administración deja que el gerente o director se fije el propio sueldo. Es descomunal. Fuera de toda lógica. Y él, a cambio, se ocupa de multiplicar el valor de las acciones en muy poco tiempo. Jugando con la deuda. Se confunde el interés de la empresa con el de sus accionistas, de unos pocos. Y la burbuja estalla". Lo explica con orden y calma. Con la calma del converso. "Soy una mezcla de keynesiano y schumpeteriano que se reconoce deudor ante Marx y, sobre todo, ante Adam Smith. Difícil de clasificar". Pero si hace un año nadie quería escuchar a los augures inclasificables, hoy los lectores franceses dan la razón a sus libros. Y a nuestro alrededor, ahora caemos, el restaurante no se ha llenado. Impensable hace seis meses.

Slavoj Zizec ayer en El País

Foto: I.N. Portitxol, Palma de Mallorca, 2008
TRIBUNA: SLAVOJ ZIZEK
Unas gafas para leer entre líneas a McCain
Para captar el mensaje republicano en las elecciones de Estados Unidos hay que tener en cuenta lo que se dice y lo que no se dice, pero está implícito. De su lectura de la crisis actual podría surgir un gran peligro
SLAVOJ ZIZEK 02/10/2008
Cuando el héroe de la película de John Carpenter Están vivos, una de las obras maestras olvidadas de la izquierda de Hollywood, se coloca un par de extrañas gafas que ha encontrado en una iglesia abandonada, se da cuenta de que un cartel publicitario lleno de color que nos invitaba a descansar en una playa de Hawai no muestra ahora más que unas letras grises sobre fondo blanco que forman la frase "Casaos y reproducíos"; y un anuncio de un nuevo televisor en color dice "¡No penséis, consumid!". En otras palabras, las gafas funcionan como un aparato para hacer crítica de la ideología, le permiten ver el verdadero mensaje por debajo de la llamativa superficie. ¿Qué veríamos si observáramos la campaña presidencial republicana con unas gafas así?
El "efecto Palin" es un engaño: podemos hacer compatibles feminismo y familia tradicional Para sortear la crisis, a los republicanos puede tentarles reactivar la "guerra contra el terror"
Otras generaciones anteriores de mujeres dedicadas a la política (Golda Meir, Indira Gandhi, Margaret Thatcher, incluso hasta cierto punto Hillary Clinton) eran lo que suele llamarse mujeres "fálicas": actuaban como "damas de hierro" que imitaban y trataban de superar la autoridad masculina, ser "más hombres que los propios hombres". En un comentario reciente en Le Point, Jacques-Alain Miller destacaba que Sarah Palin, por el contrario, exhibe con orgullo su lado femenino y su maternidad. Ejerce un efecto "castrador" en sus oponentes masculinos, no porque sea más viril que ellos, sino porque emplea el arma femenina por excelencia, la degradación sarcástica de la autoridad masculina; sabe que la autoridad "fálica" del varón no es más que una pose, una apariencia que hay que explotar y ridiculizar. Recuerden cómo se burló de Obama llamándole "voluntario social", aprovechándose de que el aspecto físico del candidato presidencial demócrata tiene algo de estéril, con su piel negra pálida, sus rasgos delgados y sus grandes orejas.
Nos encontramos aquí con una feminidad "post-feminista" sin complejos, que reúne las características de madre, profesora recatada (con gafas y moño), personaje público e, implícitamente, objeto sexual, que muestra orgullosa a su marido como juguete fálico. El mensaje es que a ella no le falta de nada; y, para colmo, es una mujer republicana la que hace realidad un sueño de la izquierda progresista. Es como decir que ella es lo que las feministas de izquierdas quieren ser. No es extraño que el efecto Palin sea de falsa liberación: ¡Más, cariño, más! ¡Podemos hacer combinaciones imposibles, el feminismo y los valores familiares, las grandes empresas y los trabajadores! Así que, volviendo a Están vivos, para captar el verdadero mensaje republicano hay que tener en cuenta lo que se dice y lo que no se dice, pero está implícito. Si el mensaje que vemos es el lema simplista de la frustración populista por la paralización y la corrupción de Washington, las gafas nos mostrarían algo parecido a una aprobación de la negativa de la gente a comprender: "Os permitimos que no comprendáis; divertíos, desahogad vuestra frustración, nosotros nos encargaremos de todo; en realidad, es mejor que no sepáis estas cosas (recuerden las insinuaciones de Dick Cheney sobre el lado oscuro del poder), ya tenemos suficientes expertos entre bastidores que pueden arreglar las cosas...". La pregunta, por tanto, es: ¿quién es el Karl Rove de McCain? Y, cuando el mensaje que vemos es la promesa republicana de cambio, las gafas enseñarían algo así como "No os preocupéis, no habrá ningún cambio de verdad, sólo queremos cambiar algunos detalles para que nada cambie verdaderamente". La retórica del cambio, de agitar las aguas estancadas de Washington, es un elemento permanente de los eslóganes republicanos; recuerden la explosión populista anti-Washington de Newt Gingrich -"¡Estoy furioso!"- de hace dos décadas. De modo que no debemos ser ingenuos: los votantes republicanos saben que no habrá auténtico cambio, saben que la sustancia seguirá siendo la misma y lo que cambiará será el estilo; es parte del juego. ¿Pero qué pasa si, por el contrario, el mensaje republicano entre líneas (no tengáis miedo, no va a haber auténtico cambio...) es la verdadera ilusión, y no la verdad secreta? ¿Y si, en realidad, hay un cambio? O, para parafrasear a los hermanos Marx: McCain y Palin dan la impresión de querer un cambio y hablan como si quisieran un cambio, pero ¿y si eso no debe engañarnos, y si verdaderamente consiguen el cambio? Tal vez ése es el auténtico peligro, porque será un cambio en la dirección de "¡Nuestro país ante todo!" o "¡Más, cariño, más!". Por suerte, no hay mal que por bien no venga, y ha ocurrido lo que hacía falta para recordarnos dónde vivimos: en la realidad del capitalismo globalizado. El Estado norteamericano ya está cocinando medidas de urgencia para gastar cientos de miles de millones de dólares -hasta un billón- en reparar las consecuencias de la crisis financiera causada por las especulaciones del mercado libre. La lección está clara: el mercado y el Estado no se oponen, y son necesarias fuertes intervenciones del Estado para hacer que el mercado siga siendo practicable. La reacción predominante entre los republicanos a la crisis financiera es un intento desesperado de reducirla a una desgracia menor que puede remediarse con una buena dosis de la vieja medicina republicana (el debido respeto a los mecanismos de mercado, etcétera). En otras palabras, su mensaje oculto es: te permitimos que sigas soñando. Sin embargo, toda la postura política de rebajar el gasto del Estado se vuelve irrelevante después de este brusco contacto con la realidad: ahora, hasta los más firmes defensores de disminuir el papel excesivo de Washington aceptan la necesidad de una intervención del Gobierno que resulta sublime por lo casi inimaginable de su importe. Ante esta magnificencia, toda la bravuconería ha quedado reducida a un murmullo confuso: ¿dónde están ahora la determinación de McCain y el sarcasmo de Palin? Ahora bien, ¿ha sido verdaderamente la crisis financiera un momento aleccionador, el despertar de un sueño? Todo depende de cómo se simbolice, de qué interpretación ideológica o qué versión se imponga y determine la percepción general de la crisis. Cuando el curso normal de los acontecimientos sufre una interrupción traumática, se abre la puerta a una rivalidad ideológica discursiva; por ejemplo, en Alemania, a finales de los años veinte, Hitler ganó la disputa por la narración que iba a explicar a los alemanes las razones de la crisis de la República de Weimar y la forma de salir de ella (su argumento era la trama judía); en Francia, en 1940, fue la versión del mariscal Pétain la que dominó la explicación de los motivos de la derrota. Por consiguiente, para decirlo en viejos términos marxistas, la principal tarea de la ideología dominante en la crisis actual es imponer una versión que no responsabilice del colapso al sistema capitalista globalizado como tal, sino a sus distorsiones secundarias accidentales (normas legales demasiado relajadas, corrupción de las grandes instituciones financieras, etcétera). Contra esta tendencia, hay que insistir en la pregunta fundamental: ¿qué defecto del sistema como tal permite la posibilidad de que se produzcan esas crisis y esos colapsos? Lo primero que hay que tener en cuenta es que el origen de la crisis es benévolo: después de que la burbuja digital estallara en los primeros años del milenio, todos los sectores tomaron la decisión de facilitar las inversiones inmobiliarias para mantener la economía en marcha y prevenir una recesión; la crisis de hoy es el precio que se paga por el hecho de que Estados Unidos evitara una recesión hace cinco años. El peligro, por tanto, es que la narración predominante sobre la crisis sea una que, en vez de despertarnos de un sueño, nos permita seguir soñando. Entonces es cuando deberíamos preocuparnos; no sólo sobre las consecuencias económicas de la crisis, sino sobre la clara tentación de que, para que la economía siga funcionando, se le dé un nuevo ímpetu a la "guerra contra el terrorismo" y al intervencionismo internacional de Estados Unidos.
Slavoj Zizek es filósofo esloveno y autor, entre otros libros, de Irak. La tetera prestada. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
La psicoanalista Maria José Muñoz advertía del uso del término "postfeminismo" para hablar de lo que sin duda es "pre-feminismo"; naturalmente se trata de una perversión del lenguaje que se está dando estos días en los medios hablando de Palin con la aceptación de todos. Me chocaría en Zizec si no hubiera hablado con Svetlana Slapsak, que critica al filósofo esloveno por su posición patriarcal respecto del feminismo. Mi interés por el discurso de Zizec no me impide ver su misoginia. Ahora bien, por aquí hay posiciones mucho peores: Unos madrileños me contaron de J. M. Prada preguntándose con anhelo dónde está nuestra Sarah Palin, por ejemplo. En esos casos me alegra no vivir en Madrid.

viernes, octubre 03, 2008

Manifiesto para preservar los árboles en la ciudad

Foto: I.N., Puerto de Palma de Mallorca al atardecer, 2008
Ya está escrito y enviado. Contra la opinión de los que creen que defender los árboles en la ciudad son tonterías burguesas, yo sigo sintiendo apego a esta ciudad e intento defenderla de los que la venden a las mafias del cemento, de los que le entierran la memoria y tapan las marcas de la historia con asuntos mercantiles, de los especuladores, de los ruidosos, etc. A mí me parece que las pequeñas cosas, la quietud, la sombra, el oxígeno del aire, los rincones de refugio, los árboles también son importantes. Eso no me hará abandonar las otras: sigo en el grupo de la memoria histórica, publicaré pronto mi libro de los Balcanes tras cinco años de viajar allí, y procuro aprovechar los espacios que tengo para hablar de todo lo que creo que debería cambiar, como la inversión en educación, los problemas de la vivienda, la misoginia, las directivas europeas contra los inmigrantes, el fichero edvige, el control de los aeropuertos, las tarifas de los traductores, la cerrazón cultural y de espíritu, etc., y para defender el humanismo, el psicoanálisis, la literatura, la autoficción y los lenguajes que para mí siguen siendo valiosos. Esto es una aclaración. Comprendo que algunos no congenien con lo que hago ni compartan mis inquietudes, y les sugeriría que simplemente dejaran de leerme y de interpelarme. Yo no me voy a convertir a sus teorías, ni voy a defender sus puntos de vista. Todavía podemos elegir a nuestros interlocutores y decidir con quién y desde qué niveles nos interesa discutir, para no sentir que retrocedemos cansinamente a lo más básico. Cuando hay una cierta afinidad y reconocimiento mutuo, la discusión y el intercambio son una suerte. Et pour le reste, on se'n fout!
Los que quieran leerlo y tal vez firmar, háganlo aquí. Pueden añadir su profesión en la casilla de comentarios. Y enviar un email a quienes crean que pueden firmar. Ah, ¡y muchísimas gracias a todos los que ya habéis firmado!
Para ver la basura que rodea a nuestro pobre azufaifo en Localia TV, pinchad aquí