martes, agosto 18, 2009

Toda la ciudad desventrada

Foto: I.N., Diagonal, 2009
Calles enteras abiertas y abandonadas. Un vecino japonés lo comentó escandalizado hace tiempo, dijo que en su país, cuando empiezan una obra no paran hasta acabarla, están todo el día, los trabajadores que haga falta, no como aquí, media hora de trabajo y desaparecen, se van a otra obra, y dejan a los vecinos sin calle durante meses, todo lleno de polvo, sin pasarelas, y desplazarse es una prueba. Calles que no necesitan reformas. Todas las calles posibles. ¿Para qué? ¿Sólo para disminuir las cifras del paro con trampa? Posiblemente. Y mientras, el ayuntamiento sigue con su política de talar árboles a toda velocidad, talar con furia arboricida, como si quisieran arrebatarnos toda sombra, todo oxígeno, toda esperanza de lluvia, y condenarnos al cemento, convertir esta ciudad en una cantera despiadada y sin aire. Es difícil entender que el dinero -dinero de la mafia, como bien advirtió Saviano- justifique esa destrucción.
Hoy he visto lo que han hecho en Mandri esquina Passeig de Sant Gervasi, esa pendiente que era umbría y fresca ya es desnuda y cementosa. Me cuentan que en la Gran Via cortan los árboles de noche, para no dejar troncos a la vista. Lo están cortando todo y un artículo de La Vanguardia del 15 de agosto que no logro recuperar anunciaba que van a talar (decía sustituir) el setenta y algo por ciento de árboles de esta pobre ciudad. Los sustituirán por maceteros y por ramitas escuálidas. No volveremos a tener sombra. Perderemos la belleza y la humilde majestuosidad de esos árboles, que ahora trabajan para nosotros, absorbiendo contaminación y exhalando oxígeno a diario, que nos regalan el rumor y el tintineo de las hojas todos los días desde hace un siglo, que nos ofrecen su sombra y su frescura, que a algunos nos consuelan con su sola presencia. Esos plátanos que observaba desde la Pedrera la tarde de mi conferencia. Los inmensos plátanos que vi el otro día en la avinguda del Tibidabo. Dicen que van a morir, pero en los libros dice que esa especie puede vivir 300 años, no 200. Hay que estar sordo y ciego para no oponerse ni quejarse a esto, pero al parecer, la gente prefiere hacer como si no leyera ni viera, olvidar que nos están arrebatando la ciudad que conocíamos y el derecho a la salud y a la lucha contra el cambio climático, prefieren no mirar, no pensar, huir a sus casas de veraneo y olvidar, seguir convencidos de que todo es maravilloso y no decir nada. Someterse, como se sometieron sus antepasados a la voluntad franquista.

11 comentarios:

emma dijo...

Es terrible Isabel. Sufro por esos arboles tanto como tu. Pero donde estan los periodistas que denuncian a la mafia? Ya no hay periodistas que puedan crear un escandalo y hacer que la opinion publica reaccione? No entiendo por que la gente es tan borrega, tan pasota, tan triste...

zbelnu dijo...

Hay muy pocos periódicos que publiquen nada contra el ayuntamiento. Intenté que dieran espacio a la réplica de un científico serio frente a la argumentación interesada y sesgada de R.Folch, defendiendo esta tala descomunal, y no lo logré. Sólo hay un pequeño espacio para la crítica ciudadana en un periódico, pero está saturada... Cuesta mucho, pero seguiré intentando. Controlan los medios...

zbelnu dijo...

Y como dices, la gente prefiere someterse, es la herencia de la dictadura, tantos años...

frikosal dijo...

Estoy en un pueblo muy aislado, donde viven solamente 5 o 6 personas y una chica va a dar pronto a luz por tercera vez, probablemente sin asistencia médica (ahora he ido a comprar a la ciudad, a una hora de coche, y he aprovechado para conectarme).

Pues bien, hemos estado todo el mes con obras en las calles (del plan E o Z o como se llame) y de los tres chopos que hay en la plaza, van a cortar uno.

No descansan hasta que no los han podido cortar los árboles. Como aquel que después de hacerse una herida tiene una costra en la piel, y no para de frotarla y tocarla, esperando que caiga, pero al final de tanto que le molesta termina por arrancarla, aunque sangre la herida, así son los árboles para algunos.

zbelnu dijo...

Vaya, Friks, no hay médicos rurales que vayan de un pueblo a otro, como el Tío vania de Chéjov?
Sí, lo de los árboles y los políticos de este país no se entiende, es como en Grecia (allí están incendiando los bosques que rodean Atenas para construir ilegalmente cargándose el pulmón verde), y como la gente sigue tapándose los ojos y respirando carbonilla sin quejarse, aún en la posición de súbditos de la dictadura, pues los políticos toman el dinero y corren y cada día que pasa nos estafan más. Pagamos el 60% más que el resto de los europeos por los móviles, el 60% más por Internet, el 40% más por las frutas y verduras, y aunque salga en los periódicos, la gente, sometida, traga. Nos enteramos cada día de más estafas y corrupción, pero la gente sigue votándoles. La tímida ley de Cristina Narbona para proteger la costa duró dos días y ahora sigue ese afán de destruir el paisaje, el entorno, todo...

civisliberum dijo...

Los incendios de Grecia me recuerdan a los incendios que hubo en España hace años. Tubo que hacerse una ley para prohibir expresamente la urbanización de las zonas quemadas.
Aunque la ley esta en vigor no se aplica (expresamente) en la Comunidad Valencina y hasta el cambio de gobierno no se aplicaba en Baleares.

zbelnu dijo...

Exacto, hecha la ley, hecha la trampa. Pero Civislib, ¡esa ortografía! (lo siento, es mi deformación correctora, pero "tuvo" va con uve cuando es el indefinido del verbo tener y con b cuando te refieres a una tubería u otro canal de conducción)

civisliberum dijo...

Tienes razon en lo de la ortografia. Gracias por la enmienda.

zbelnu dijo...

Gracias a ti por tu tolerancia! Me avergüenza un tanto esa manía mía correctora

frikosal dijo...

Yo soy un desastre con la ortografía. Siempre me suspendieron, y la aritmética, y el cálculo mental y no se cuantas cosas más. Pido disculpas anticipadas y retroactivas por los errores pasados y futuros, los que habré cometido en otras vidas etc.

zbelnu dijo...

Se ve que te enmendaste, Friks