lunes, junio 08, 2009

Desaliento europeo

Foto: I.N., Bar en París, 2009
Los analistas de los periódicos consideran un éxito una participación de un 46 por ciento, superior a la del resto de Europa y un punto por encima de la de 2004. En Catalunya en cambio baja la participación respecto a 2004.
A mí siempre me sorprende que se pueda revalidar algún poder con el 38% del 46% por ejemplo. Yo no soy muy buena en matemáticas, pero no entiendo que se hable como si el 50% de los electores hubiera elegido ésta o aquella opción, cuando el 54% se ha quedado en casa. Sobre todo me asombra que olviden esa abstención o esos votos alternativos y sólo hablen de dos fuerzas, lo que llaman socialistas, que pierden, y la derecha que gana o la extrema derecha que asciende. Al menos en Le Monde hablan de las minorías, de la abstención... Y Aubry habla de refundar el PSF. Aquí todos celebran...Y mientras, más de la mitad de la población muestra su desaliento y su falta de fe en todos esos políticos quedándose en casa. Porque lo que llaman socialistas son partidos que hacen la misma política antisocial, económica y antieducativa que la derecha, y en nuestro país nos entregan a las mafias del cemento, están casi tan corruptos como los otros, destruyen el paisaje y el patrimonio casi como los otros y pretenden que les votemos sólo por el casi, es decir, por la ley del aborto, por el matrimonio gay o por la caza del zorro. O las formas. Mientras, nos engañan en todo lo demás.
¿Y en Catalunya? Muchos creíamos en el estado de las autonomías y ahora pensamos que sólo ha sido una manera de sacarnos más dinero. Una formación llamada Esquerra Republicana se ha opuesto a que cambiasen la ley electoral que hace que nuestro voto urbano valga la mitad que el del campo. Un partido definido como nacionalista, al que se le supone amor al país, nos ha gobernado 26 años permitiendo la destrucción del medio ambiente y llevándonos educativamente no sólo a la cola de Europa, sino a la de España. La situación de nuestras universidades es de echarse a llorar. La crisis avanza y como medida sólo se les ocurre flexibilizar más un mercado laboral que permite despedir sin problemas y el número de parados crece... excepto por eso que llaman obra pública, que consiste en destruir más el paisaje y hacer obras innecesarias o mal trazadas, que agravan la contaminación, el ruido y empeoran la calidad de vida. Los lobbies de los transgénicos y los laboratorios farmacéuticos nunca han sido más felices. Los médicos y psiquiatras ya no escuchan a sus pacientes, les etiquetan con enfermedades inventadas y les drogan. Se crean centros contra el alzheimer, pero cuando resulta que la causa podría estar en los priones de la carne, ¿qué se hace? El cáncer se extiende más y más sin que se extiendan los estudios sobre los factores ambientales que lo propician. Hace años, un estudio de la UAB demostró que el agua de Barcelona, por ejemplo, era cancerígena. Los pesticidas prohibidos por la UE como cancerígenos se usan alegremente en las granjas andaluzas y nos venden las fresas de Huelva como las mejores, con sus pesticidas, las mismas que los alemanes rechazan como peligrosas. Prefieren alimentar el gran negocio de la quimioterapia que crece y crece. Aldous Huxley lo sabía. Sólo que en esta sociedad nuestra el desaliento, la tristeza, la desesperación crecen y adoptan formas de violencia, dolor físico y dopaje generalizado.
La gran mayoría de ciudadanos viven explotados y son engañados por un sistema financiera perverso, por unos políticos que abusan, en unos países mucho más que en otros, porque el legado del franquismo y la historia de la infamia y la ignorancia pasiva lo permite. Pero los medios son propiedad de los mismos grupos de poder que nos engañan y ellos manipulan a su aire, hacen que los corruptos sigan ganando, que Berlusconi se refuerce cambiando las leyes a su antojo y sólo para su provecho en un país donde había cultura política.
Éste es el panorama y hay días que duele más que otros. Hace falta mucha energía para concentrarse, mucha lectura, música y cine para contrarrestar la imagen de Rajoy celebrando su victoria, la idea de que dentro de poco puedan estar todos los días en las portadas de los periódicos, gobernando este pobre país sin remedio, y con esas formas insoportables, esas declaraciones apoyando los abusos del clero a los niños, todas esas cosas que a algunos nos enferman.