martes, diciembre 18, 2007

Ruido

Ilustración: Caspar David Friedrich, Carretera cerca de Krippen, 1813
He recibido respuesta del Ajuntament de Barcelona a mi queja sobre el ruido de los helicópteros. Me parece increíble e injusto que los dos únicos días de silencio semanales que nos quedaban, sin grúas (aunque algunos sábados por la mañana siguen trabajando), tráfico, sirenas ensordecedoras y decibelios sin límite que ninguna ciudad europea tolera (¡¡¡Barcelona es única: NO hay limitación de decibelios para los ruidos de obras!!!!), los sábados y domingos, que antes eran la bendición y el descanso de los ciudadanos sensibles al ruido , se conviertan en jornadas ruidosas gracias a los helicópteros que pasean a los turistas por la ciudad y que por alguna razón misteriosa permanecen dando vueltas durante intervalos largos, y se unen a los helicópteros policiales desplazados por manifestaciones y vigilancia. Soy consciente de que en España, hay mucha gente que ni siquiera se da cuenta del estruendo y procura más bien contribuir a esa celebración del ruido, y otros sufren en silencio, como ciudadanos herederos de 40 años de franquismo, y no saben que en otras ciudades de Europa, por ejemplo, ambulancias y bomberos no alcanzan ese volumen taladrador, ni los camiones de basura, ni los camiones de limpieza municipal, etc. La respuesta dice así:
En referència a la seva petició I05592452N-01 amb data 27/11/2007
Benvolguda Senyora,
Ens dirigim (sic) a vostè en relació a la seva comunicació
L'Ajuntament té coneixement de les molèsties que provoquen els vols de les diverses companyies d'helicòpters sobre la ciutat. S'estan estudiant detalladament les zones on es produeixen més molèsties per poder quantificar l'impacte acústic i garantir el compliment de l'Ordenança en matèria de contaminació acústica amb les administracions implicades (Ministerio de Fomento i Generalitat de Catalunya).
Tal i com se li ha comunicat (sic) en altres ocasions, l'Ajuntament no té les competències en matèria de legislació ni és qui dóna les autoritzacions. En aquest cas, aquesta funció recau sobre el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección general de Aviación Civil (D.G.A.C.). Traspassem la seva queixa al departament de Ports, Aeroports i Costes de la Generalitat de Catalunya perquè facin els tràmits pertinents.
Així mateix volem agrair-li la seva comunicació. la participació dels ciutadans és molt important per millorar els serveis municipals i la convivència a la ciutat.
Esperem que a curt termini es pugui arribar a una solució adequada.
Cordialment,
Medi Ambient.

9 comentarios:

civisliberum dijo...

Mucho peor que el ruido de los helicopteros es el ruido y las molestias que tienen que soportar los vecinos de bares musicales, que cierran a las 6 de la madrugada, hora que pasa de haber el ruido y vibraciones producidos por los gigantescos bafles a las broncas de la salida de estos bares. Esto hasta las 8 de la mañana y de jueves a domingo cada semana. Mucha gente ha tenido que malvender sus pisos para irse ha vivir a otra parte, otros deben irse para descansar fuera de sus casas.
Creo que un juez encarcelo al propietario de un bar por exceso de ruido y molestias permanentes a los vecinos. Personalmente paso cada dia hacia las 8,15 de la mañana en Bus por la calle Balmes y el personal que se ve saliendo de los bares hay para "llogar cadires".
¿Porque no se obliga al cierre de locales nocturnos entre 2 y 3 como en Europa y lugares civilizados?
¿Donde esta el derecho al descanso?
¿Porque se permite musica fuerte en los pisos toda la noche molestando a los vecinos -por parte mayoritariamente de Sudamericanos-?

zbelnu dijo...

Siempre que se habla del ruido en España es del ruido nocturno. No hay conciencia de que de día haya ningún derecho al silencio. Las normativas de ruidos nocturnos han llevado al cierre de locales históricos como La Paloma, y acabarán cerrando muchos más, y regularizándose aún más la vida cotidiana.
Creo que las normativas deberían mejorar y aplicarse, que efectivamente ningún vecino tiene derecho a hacer la vida imposible a los demás, y en Europa se negocia para que eso no ocurra.
Ahora bien, a mí me preocupa el ruido diurno, que es el que sufro en todas partes y el que me impide escribir, traducir, concentrarme, en días laborables y festivos, o ir por la calle sin horrorizarme, o entrar al metro sin quedarme sorda. Por cosas como esas necsito viajar cada poco, para poderme relajar en ciudades civilizadas.

Júlia dijo...

Sobre el ruido, me he quejado en diferentes ocasiones al ayuntamiento de BCN sobre el ruido 'musical' de tanta tienda y cafetería sin puertas -extraña moda de nuestro tiempo- y que hay que soportar paseando por la calle, sobretodo por el centro. Creo que sólo me hicieron 'un poco' de caso con la de Custo de la Plaça del Pi, horrible por cierto, ya que he notado que ha bajado el volumen, por lo menos. En general, cada vez cuesta más 'sentir' el silencio. Sobre el cierre de bares, me consta que hay protestas en gran cantidad, pero me temo que si la ciudadanía no toma medidas drásticas no se hace nada. Lo de la Paloma es una triste historia que muestra las contradicciones de la cuestión.

zbelnu dijo...

Cuánta razón tienes, Júlia. Y te escribo desde un lugar tan silencioso que ya no lo recordaba. EStoy en Luxemburo, en un barrio céntrico y pese a todo, no se oye nada. Ni vecinos, aunque sé que los hay. No hay bares aquí ni apenas tiendas, tal vez demasiado radical, pero qué agradable andar en silencio sabiendo que dos calles más abajo sí los hay. Pájaros y árboles, rumor lejano y vago de coches o calefacciones, tejados de pizarra que humean y diez minutos andando para llegar al centro histórico.

zbelnu dijo...

Ah y todo está limpio

civisliberum dijo...

Esta mañana y gracias a la huelga de autobuses me he desplazado hasta el trabajo con los FFCC Catalanes hasta la Plaça Catalunya, luego a pie por Canuda, Duran i Bas, Ripoll, Laietana, Argenteria, Santa Maria del Mar, Espaseria y Pla de Palau. Eran entre las 8 y las 8,15 de la mañana,un silencio tranquilo, las calles curiosamente limpias -cosa rara en el barrio-, ningún tipo de ruido con lo que podia oir mis pasos, el clima templado, no hacia frio y una sensación de bienestar infinita. Una delicia pasear a primera hora de la mañana por el casco antiguo y Born con las tiendas cerradas, sin gente por la calle y con el suelo incomprensiblemente muy limpio. Pocas veces he disfrutado tanto para ir al trabajo.

zbelnu dijo...

Entonces, no estamos tan en desacuerdo... Porque yo aquí estos días, en Luxemburgo, a 15 minutos del centro a pie, sin bares y sólo con una tienda cada dos calles o tres, disfruto de un silencio de árboles y pájaros y sigo pensando que nuestra ciudad es equivocada. Aún en el centro hay callecitas sin locales, y patrimonio arquitectónico preservado, y tantos árboles, tanto verde, qué alivio para mí volviendo de mi barrio castigado y destruido en Bcn, sucio y lleno de grúas

Anónimo dijo...

Hola muy buenas, no soy un ciudadano de Barcelona( por lo que no se cual es la situación sobre el ruido), pero creo que en estos momentos usted se puede quejar sobre el ruido que estos producen, pero porque solo se les dan ascos a los helicóperos? Han pensado cuántas vidas han salvado? Quizás algún dia(y espero que no!!!) seamos nosotros los que tengamos que ser atendidos por un helicóptero, y incluso cuando un helicóptero sobrevuela la ciudad el ruido que usted puede sentir no creo que supere ni un minuto.

zbelnu dijo...

Dice bien que no sabe, a veces los helicópteros pasan HORAS sobrevolando una zona, dando vueltas.
Aquí NO hay control de decibelios para las obras ni sirenas, ni tráfico. El ruido diurno es espantoso, de las ciudades más ruidosas del planeta. Mucho más ruidosa que París, que Londres, que Nueva York