jueves, enero 08, 2009

El mundo agitado

Foto: I.N., Árboles en Bruselas, diciembre 2008
Un artículo de Neil Durkin (corresponsal de Amnistía Internacional Reino Unido) sobre la situación del blogger iraní se sorprende de que la prensa internacional no se haya apenas ocupado de la detención y desaparición del blogger iraní con nacionalidad canadiense en Teherán, el llamado padre del blog, al que conocí hace unos años y había continuado en contacto con él hasta este verano. Sé que el mundo está muy agitado y lo que está ocurriendo en Gaza (y ahora extendiéndose a la frontera de Líbano) nos afecta a todos, no sólo por indignación y solidaridad ante el aplastamiento desigual de una comunidad ya asfixiada por el embargo y la pobreza, sino porque esta violencia sólo servirá para hacer del mundo un lugar más violento e imprevisible, para intensificar el odio de muchos musulmanes hacia Occidente, y para dificultar el avance de la democracia o de la terrible situación de las mujeres en los países islámicos. En ese sentido, el artículo de Rafael Poch en La Vanguardia, La loca carrera de Israel , me parece el más esclarecedor. Sobre todo porque nos recuerda que hay disidencia entre la comundad judía internacional y que muchos no están de acuerdo con esa política brutal y suicida del gobierno de Israel. No puede ser que pensar distinto o plantear objeciones a esa política provoque que uno sea tachado de antisemita. Tal vez esa política sea, además, como sugiere lúcidamente Poch, una carrera de Israel hacia su propia destrucción. Y no puede ser que todo en el mundo vaya en la dirección equivocada, con el sufrimiento que eso significa.
Sin embargo, en los periódicos se sigue hablando de otras cosas, no sólo de las consecuencias de la dependencia europea del gas ruso, que se manifiestan ahora en plena ola de frío, o del juicio surreal e hipócrita a los dos candidatos principales a lehendakari de las elecciones vascas, a sólo unos meses de esa convocatoria electoral. También se habla de noticias frívolas y de hechos menos relevantes. Entonces, ¿por qué no ocuparse y ejercer así presión contra la detención irregular de Hossein Derakhshan, a quien se acusa de insultar la religión en sus blogs, sometiéndole a un aislamiento total (le dejaron hacer cuatro llamadas, la policía se llevó su ordenador de su casa) de modo que nadie sabe su paradero? En La Vanguardia hubo un artículo de Xavier Mas de Xaxàs pero El País no ha dicho aún nada al respecto. Sin embargo, me consta que ha habido gestiones diplomáticas europeas y que Amnistía Internacional ha lanzado una campaña de Acción Urgente para ayudar a su liberación.