jueves, febrero 22, 2007

Política y políticos

Toni Bernat, Platja de la Barceloneta, 2006 En los partidos hay un programa, pero también cuentan las personas. La Barcelona de Maragall fue incomparablemente mejor que la Barcelona de Clos. El mandato de Clos se ha caracterizado por un laissez faire al sector inmobiliario e industrial que parece digno de CIU o del PP. Todo se puede derribar, en todas partes se puede construir. Y su capacidad para dar soluciones a la suciedad y los nuevos fenómenos sociales ha sido nula, cuando no contraproducente. Y ahora, para rematar, como ministro de Industria, Clos vuelve a demostrar su posición derechista. Clos defiende a las compañías de telefonía móvil tras las subidas En cuanto a la imagen, sólo es una forma de consolarme, recordándome que la belleza existe aún en la ciudad, a pesar de todo lo que ese alcalde dejó hacer a las inmobiliarias.